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miércoles, 30 de abril de 2014

Resumen de noticias Nac&Pop (Industria y Tecnología) - Abril 2014

Se inauguró en Santa Fé la planta de Biodiesel más grande de América Latina

La presidenta inauguró por videoconferencia una planta de biodiesel en la localidad santafesina de Timbúes. Cristina Fernández de Kirchner estableció comunicación con el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, para inaugurar formalmente una planta de molienda de soja que involucró una inversión de 480 millones de dólares. “Es una gran inversión en la provincia de Santa Fe que nos permite transformar materia prima en aceite y combustible”, afirmó Bonfatti y dimensionó que “es la empresa más grande del rubro en América Latina y una de las más grandes del mundo; es por eso que estamos muy contentos en ingresar divisas al país y generar empleo”. Luego, uno de los técnicos de la firma reseñó que la planta fue construida en tres años, con la participación de 890 profesionales argentinos, en su mayoría ingenieros de 15 universidades nacionales. [Fuente]


Presentan los nuevos trenes de la línea San Martín

La Presidenta de la Nación presentó en un acto en Tres de Febrero los nuevos ferrocarriles del San Martín, que conectan la ciudad de Buenos Aires con el noroeste de la provincia. Los coches están construidos con materiales anti vandálicos y cada uno tiene capacidad para 78 pasajeros sentados. Además, poseen espacios diseñados para personas con movilidad reducida y un sistema integral de información al pasajero. Son parte de la inversión en trenes de 1.600 millones de dólares en los últimos 3 años. La renovación alcanza a 160 coches nuevos y 24 locomotoras. [Fuente]


Bitrenes, una nueva generación en el transporte de cargas

Los bitrenes son camiones de alta tecnología que están diseñados para poder llevar más carga que un rodado convencional, agregando dos o más remolques articulados. La idea original nació en Australia a principios de los años 80, como una forma de bajar los costos operativos y cuidar el pavimento. A la Argentina llegaron en 2012 y una empresa de Villa Mercedes, provincia de San Luis, fue la primera en poner en funcionamiento este sistema que tiene como objetivo (por la gran cantidad de ruedas que incorporan esos vehículos) repartir el peso de manera equilibrada. [Fuente]


Jujuy tiene una nueva Terminal de Ómnibus

Al respecto, Guillermo Durand (Secretario de Infraestructura de la provincia) destacó que la Nueva terminal "posee un área de servicio que cuenta con boleterías, depósito de encomiendas y equipaje, sanitarios, área administrativa, seguridad e informes, cajeros automáticos, entre otros servicios". Por otro lado, "la parte operativa está compuesta por 30 andenes que se encuentran para el ascenso y descenso de pasajeros". [Fuente1 - Fuente2]


Sudaca, la moto eléctrica argentina

Hasta el momento, el proyecto lleva un año de desarrollo y se fabricó el primer prototipo, mientras que los diseñadores esperan encontrar socios para "un segundo prototipo y una eventual pre-serie". El desarrollo del producto fue íntegramente pensado para una producción local, ya que el total de su estructura está formado en caños de acero y chapa plegada, procesos fácilmente adaptables para una producción nacional. Estiman que en el mercado argentino, Sudaca tendría un valor de venta estimado en $16.000, compitiendo en precios con un scooter 125cc además de contar con una ventaja económica considerable por su amortización a largo plazo, ya que no consume combustible. [Fuente]


ArSat 1, el primer satélite de telecomunicaciones fabricado en el país

Matias Bianchi Villelli, titular de la estatal Argentina Satelital (Arsat), confirmó la puesta en órbita del primer satélite geoestacionario fabricado en la planta de la empresa INVAP, y su lanzamiento se realizará en Agosto desde la Guyana Francesa. El satélite fabricado en la Argentina será puesto en órbita para reemplazar a una unidad alquilada que en la actualidad presta servicios de telecomunicaciones al país, según confirmó el Presidente de Arsat. [Fuente]


ArSat busca completar su red de fibra óptica

La empresa estatal Ar-Sat (Argentina Satelital) informó que la obra civil de la Red Federal de Fibra Óptica (canalización y enterrado de ductos) ya alcanzó un avance cercano al 90 por ciento. La fecha proyectada para iluminar toda la Red Troncal es a fines de 2015. "Cuando esté finalizada, anillada y mallada y con la tecnología aplicada, permitirá la máxima segurización". Además, sostuvo la empresa, toda la topología está diseñada para que sea flexible, de manera de atender futuros crecimientos. [Fuente]


Huayra 2.0: La nueva versión del sistema operativo libre

La nueva versión del sistema operativo libre desarrollado para las computadoras del programa Conectar Igualdad incluye actualizaciones de software, nuevas aplicaciones y un sintonizador de televisión digital, entre otras novedades. Por otro lado, la versión 2.0 de Huayra actualizó un abanico de aplicaciones dedicadas al aprendizaje lenguajes de informática y programación, en sintonía con el lanzamiento de Programar, anunciado a mediados de abril por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Entre ellas, los responsables de Huayra destacaron la actualización del software para programar videojuegos "Pilas Engine"; de "Ícaro", una aplicación de robótica educativa y de "Blender", un programa para hacer animaciones en 3D. [Fuente]


 

sábado, 17 de agosto de 2013

17 de Agosto: Legado de San Martín


José Francisco de San Martín

25/02/1778 - 17/08/1850


~ Su legado ~



(...) consideramos pertinente traer al lector algunas concepciones que reconocemos como parte fundamental del legado histórico de José de San Martín. Su figura es parte de un fuerte debate ya que y entre otras cuestiones, fue apropiado como un símbolo por diversas corrientes de pensamiento y de acción cultural y política en América Latina. Pese a dicha complejidad, creemos oportuno recuperar 6 aspectos fundamentales de su obra que pueden recuperarse como “legados sanmartinianos”.


1- Los militares no interviene en las guerras civiles.
“El general san Martín jamás derramará sangre de sus compatriotas y sólo desenvainara su espada contra los enemigos de independencia de Sud América”. (Manifiesto de San Martín, Valparaíso 27/7/1820)

San Martín fue renuente a que los militares se involucren en las guerras civiles y estableció que los ejércitos eran fuerzas anticoloniales y libertarias y nunca policías internas. En este sentido y en el año 1819 San Martín actuó como mediador entre Buenos Aires y los caudillos Estanislao López y Gervasio Artigas, con la finalidad de impedir la guerra interna. A partir de aquí, se opuso a que el Ejército de los Andes intervenga en el conflicto promovido por el gobierno directorial de Pueyrredon contra el litoral. Dicha posición puede rastrearse en su carta a Estanislao López donde estableció que “mi sable jamás saldrá de la vaina por opiniones políticas” . En esta línea, le escribe a Artigas y establece que “cada gota de sangre americana que se vierte por nuestros disgustos me llega al corazón. Paisano mío, hagamos un esfuerzo, transemos todo y dediquémonos únicamente a la destrucción de los enemigos que quieren atacar nuestra libertad”. Con dicha acción evitó la participación de su ejército en las guerras civiles y permitió consolidar la campaña de liberación del Perú. Dicha práctica le valió la sospecha de “traición” por parte de los porteños y tal cual lo relató José María Paz en sus Memorias “llegaron algunos a sospechar que estuviese secretamente de acuerdo con los jefes disidentes (…) Venía a dar cierto viso de probabilidad a esta sospecha la aversión que siempre había mostrado dicho general a desenvainar su espada en la guerra civil, como después lo ha cumplido rigurosamente” . Su actitud de “desobediencia” a las órdenes porteñas es un importante antecedente de la sublevación del Ejército del Norte en Arequito en el año 1820, que se negó a reprimir a las montoneras federales. En dicha oportunidad, los caudillos Ibarra de Santiago del Estero, Bustos de Córdoba y Heredia en Tucumán apresaron al jefe de la expedición y se negaron a viajar a Buenos Aires para defender al Director Supremo .

2- La nación es América. 
Es innegable la trascendencia histórica latinoamericanista del legado de San Martin que infundió un fuerte sentido de pertenencia continental en nuestra cultura política. San Martin fue un libertador americano y su campaña militar incluyó además de la Argentina, a Chile y a Perú. Asimismo, es importante resaltar el hecho de que su ejército se componía de oficiales de diversos países y que y por tomar un ejemplo, el cruce de la cordillera hacia Chile se realizó con la bandera del Ejército de los Andes y no con la de Argentina. Un hecho de suma importancia que refleja el americanismo de San Martín puede rastrearse en las acciones ejercidas como Protector del Perú. En este cuadro se inscribe la promoción del tratado de unidad entre Colombia y Perú que se firmó por intermedio de Bernardo Monteagudo y de Joaquín Mosquera el 1 de mayo de 1822 .

3- La liberación americana incluye como tarea impostergable la emancipación popular.
“No varía un punto mi opinión respecto a la necesidad de una prontísima transacción con los montoneros (…) Si Ud. y la Comisión consiguen que ambos partidos se den la mano para defender la patria, será más glorioso para Ud. que el triunfo de Chacabuco y Maipú”. (Carta de Tomas Guido a San Martín, Chile, 17/03/1819)

San Martín promovió acciones para emancipar a sus pueblos ya que la lucha anticolonial y la cuestión social, formaron parte de un mismo programa político. Por ejemplo, auspició en el año 1812 las medidas del II Triunvirato que implementó la libertad de vientres, eliminó formas de sujeción de los pueblos originarios (mita o encomiendas) o que descartó los títulos de nobleza . En esta misma línea, se ubica la liberación de los esclavos en posesión de los ciudadanos españoles y aquellos ubicados en la región de cuyo que fueron reclutados al Ejercito de los Andes en el año 1815. En su condición de Protector del Perú impulsó medidas como la eliminación de la servidumbre de los indios, la libertad de vientres de los esclavos, la abolición de la inquisición y de los castigos corporales, entre otras acciones .
La concepción popular de San Martín quedó expresada en su vinculación con las montoneras y con los dirigentes del estilo de Martín de Güemes, de Gervasio de Artigas, de Estanislao López, de Facundo Quiroga o de Juana Azurduy que movilizó a los pueblos originarios en la lucha anticolonial contra España .

4- La liberación nacional implica desarrollar el Estado interventor.
San Martín promovió la conformación de un Estado interventor e industrialista. En el marco de la liberación americana, la voluntad del pueblo se organizó en brazo armado y como un pilar fundamental de la industrialización para la guerra. Estas acciones pueden rastrearse en su gestión en Mendoza en donde promovió la conformación de fábricas militares por intermedio del teniente coronel Fray Luis Beltrán. La economía organizada por San Martín en Cuyo produjo herraduras, ponchos, camisas, mantas, uniformes, tiendas de campaña, pólvora, partes de artillería, armas blancas o fusiles. Eduardo Astesano demostró como San Martín encargó producir monturas en Tucumán y Catamarca, herraduras en Buenos Aires y sables en Córdoba y Retiro . En su condición de Protector del Perú San Martín promovió y entre otras instituciones publicas, la apertura de una Dirección de Minería y un Banco. Su obra de gobierno incluyó confiscaciones y el Estado aplicó la lógica del interés común por sobre el egoísmo privado.

5- La liberación nacional requiere de un Estado educador.
San Martín promovió la conformación de instituciones públicas para promover la ciencia y la cultura. Entre sus acciones más emblemáticas en la materia, se debe mencionar que abrió escuelas en Mendoza o que enseñó matemática y teoría militar a los oficiales del Ejército de los Andes. En Perú fundó instituciones como la Escuela Normal o la Biblioteca Nacional.

6- San Martín es antiimperialista y combate al colonialismo y al neocolonialismo en todas sus formas.
“A su recibo ya sabía la acción de Obligado (…) de todos modos los interventores habrán visto por este echantillon que los Argentinos no son empanadas que se comen sin más trabajo que abrir la boca. A un tal proceder, no nos queda otro partido que el de no mirar el porvenir y cumplir con el deber de hombres libres, sea cual fuere la suerte que nos depare el destino; que por mi íntima convicción, no sería un momento dudosa en nuestro favor, si todos los argentinos se persuadiesen del deshonor que recaerá en esta contienda, que en mi opinión es de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de España”. (Carta de San Martín a Tomas Guido, Grand Bourg, 10/05/1846.)

La historiografía oficial difundió la lucha ejecutada por San Martín contra el colonialismo español. No ocurrió lo mismo con su férrea denuncia ejecutada contra las acciones del neocolonialismo francés y británico durante la gestión de gobierno de Juan Manuel de Rosas. En esta línea, José de San Martín en Carta a Rosas del 5 de Agosto de 1838 estableció que “He visto por los papeles públicos de esta, el bloqueo que el gobierno Francés ha establecido contra nuestro país; ignoro los resultados de esta medida; si son los de la guerra, yo sé lo que mi deber me impone como americano; pero en mis circunstancias y la de que no se fuese a creer que me supongo un hombre necesario, hacen, por un exceso de delicadeza que Ud. sabrá valorar, si usted me cree de alguna utilidad, que espere sus órdenes; tres días después de haberlas recibido me pondré en marcha para servir a la patria honradamente, en cualquier clase que me destine”. En Carta a Rosas del 24 de enero de 1839 y refiriéndose a las acciones de los exiliados en Montevideo favorables al imperialismo sostuvo que “lo que no puedo concebir es que haya americanos que por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar su patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en tiempo de dominación española; una tal felonía ni el sepulcro puede hacer desaparecer”. Su vocación antiimperialista llevó a San Martín a entregar su sable a Rosas en el testamento redactado el 23 de enero de 1844, ya que y en su opinión testamentaria “El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del sud le será entregado al General de la República Argentina Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla” .


Aritz Recalde [Agosto 2010]



domingo, 3 de febrero de 2013

Bicentenario del combate de San Lorenzo


Duró menos de media hora, fue sangriento y demostró el éxito de una idea novedosa, la de crear granaderos a caballo. Casi le cuesta la vida a su comandante y fue crítico para la caída de la plaza fuerte de Montevideo.

Los historiadores todavía discuten si fue un combate, una batalla o una simple “escaramuza”. Lo cierto es que la historia guarda en páginas doradas a la batalla de San Lorenzo, de la que hoy se cumplen 200 años.



Así disciplinó a su Regimiento de Granaderos, y ya tenía su arma lista cuando un día recibió la orden de partir hacia la margen derecha del Río Paraná porque se sabía que una escuadrilla realista de once embarcaciones había salido de Montevideo remontando el río en dirección a Rosario.

San Martín marchó inmediatamente con 120 hombres de su tropa, y otros jinetes auxiliares, siguiendo la costa. Salió sigilosamente de la Capital, vestido de paisano, con chambergo y poncho. Partió de allí el 28 de Enero de 1813, cabalgando de noche, más por no ser visto que para evitar el sol del verano. Pasó por Zarate, San Nicolás y Rosario, en donde había un escasa guarnición al mando del uruguayo don Celedonio Escalada quién le dio noticia sobre los movimientos del enemigo. Según Escalada, las embarcaciones enemigas hallábanse ya frente a las altas barrancas de San Lorenzo, pequeño caserío ubicado entre Rosario y Santa Fe. En San Lorenzo había un monasterio de franciscanos, cuya iglesia tenía una torre desde la cual era posible atalayar el campo y el río. Se mandó esconder las provisiones y retirar de la costa hacia el interior todos los ganados. San Martín y su gente habían llegado de noche a San Lorenzo y se acercaron a la posta para remudar los caballos.

Entraron al monasterio por los fondos, cerraron el portón y San Martín subió a la torre para observar con su anteojo al enemigo. A la luz del amanecer descubrió en el río a las embarcaciones, era la mañana del 3 de Febrero, y se conocía que el enemigo pretendía saquear las poblaciones y cortar el comercio con el Paraguay, e intentar un desembarco a esa altura, para luego ensayar un camino por el litoral hacia Buenos Aires.

San Martín vio que los invasores empezaban a desembarcar y que ya trepaban la empinada barranca, distante a unos trescientos metros del convento. Montado en un bayo rabicorto, desenvainó su sable, arengó a la tropa dio el mando del segundo escuadrón al capitán Bermúdez y al tomar para sí el comando del primero, inició personalmente el ataque, diciendo a Bermúdez: "En el centro de las columnas enemigas nos encontraremos y allí daré a Ud. mis órdenes".

Sonó el clarín de los granaderos y avanzaron. No eran sino 120 hombres, contra más de 300 infantes y marinos que venían hacia el convento al son de pífanos y tambores, con su bandera desplegada. Entre gritos de coraje y las descargas de 4 cañones que traían consigo, comenzó la lucha. San Martín y Zabala, el jefe realista combatían cara a cara cuando una descarga de metralla hiere y luego le da muerte al caballo de San Martín, el cual al caer aprieta la pierna del mismo. Entre una refriega de armas blancas trabada en torno al jefe, este cae herido en el rostro. El bayonetazo de un infante español lo hubiera atravesado si el puntano Baigorria no detiene el golpe, traspasando al español con su lanza. Otro de sus granaderos, el correntino Juan Bautista Cabral, corrió en auxilio de San Martín, quien en plena defensa percibió dos heridas y murió pocas horas después diciendo: "Muero contento, hemos batido al enemigo!".

Cuando el combate hubo terminado, San Martín, magullado, cubierto de polvo, sudoroso, pero fuerte a pesar de la fatiga, se sentó a la sombra de un pino que todavía se conserva en el huerto conventual de San Lorenzo, y escribió el parte de la victoria.

El gobierno de Buenos Aires recibió la noticia de la acción de San Lorenzo con gran regocijo. Este breve combate tenía importancia para el país porque aseguró la paz de los ríos y las provisiones del ejército sitiador de Montevideo que no tardó en caer; conservó el comercio con Paraguay y escarmentó a los invasores, quienes no volvieron a tentar aventuras de ese género sobre la costa argentina. Consolidó, en una palabra, la situación estratégica de Buenos Aires, centro de la naciente revolución.

El combate de San Lorenzo fue el punto de arranque de esa carrera triunfal en que palpita el generoso espíritu sanmartiniano.



ACTOS POR EL ANIVERSARIO 

Con motivo del Bicentenario de la Batalla de San Lorenzo, se realizarán distintos actos en todo el país. Los principales tendrán lugar en la ciudad correntina de Saladas, donde nació el sargento Juan Bautista Cabral, y en la ciudad santafesina de San Lorenzo, escenario del histórico combate que fue el bautismo de fuego de los Granaderos a Caballo.

Campo de la Gloria (San Lorenzo, Santa Fé)

En los actos de San Lorenzo, además de un desfile militar, se reinaugurará un antiguo faro de la ciudad que fue restaurado por el Club Náutico local.

Monumento a Juan B. Cabral (Saladas, Corrientes) 

El intendente de Saladas, Daniel Alterats, destacó “la entrega y nobleza del soldado de la patria que salvó la vida del general San Martín”. En la casa donde Cabral vivió su adolescencia, se inaugurará un museo que lleva su nombre.

viernes, 25 de enero de 2013

"Historias Clínicas": ficción, medicina e historia de nuestros grandes personajes

"La historia clínica es un modo de conocer a las personas. un diagnóstico retrospectivo que nos permite acceder a la intimidad de sus historias a través de un pretexto médico".


Desde este sábado a las 23:30 hs TELEFÉ va a transmitir "Historias Clínicas" un ciclo de 13 capítulos con la conducción de Felipe Pigna que abordará enfermedades y las verdaderas causas de la muerte de célebres personajes históricos argentinos. 

El motivo de nuestra recomendación viene dado por la elección de algunos de estos personajes que nos tocan muy de cerca como ser Evita, el General Perón, el Che, Discepolín, Belgrano o San Martín. Por otro lado el programa ya fue emitido en Mendoza así que podemos encontrar los capítulos circulando por la red.

Nos parece además una interesante forma de dar a conocer nuestra propia historia y celebramos la aparición de programas de este tipo en la televisión abierta.

Dejamos algunas data y los capítulos para los que no puedan seguir las ediciones por televisión.



Es un programa con base en la historia y la medicina que cuenta la supervisión histórica del historiador argentino Felipe Pigna y el Dr. Daniel López Rosetti, autor del libro homónimo en el que se basa la ficción. La idea central del unitario es exponer a través del formato docu-ficción las patologías, no necesariamente las causas de las muertes, de personajes notables de la historia argentina e internacional. Durante el desarrollo de la serie se realizan los correspondientes diagnósticos, se habla de la influencia que tuvieron esas enfermedades en la vida pública y personal de los “pacientes”, y la influencia que ejercieron en ellos la política y sus entornos familiares. Además se analizan las autopsias y se actualiza el tratamiento posible con los recursos tecnológicos del presente.

El elenco rotativo de primeras figuras que forman parte del unitario esta conformado por los siguientes actores: Eleonora Wexler, Jorge Suárez, Osmar Núñez, Pablo Rago, Sofía Gala Castiglione, Martín Campilongo, Cecilia Dopazo, Oscar Ferrigno, Luis Machín, Elías Viñoles, Silvina Bosco, Carlos Portaluppi, Moro Anghileri, Fernando Dente, Gerardo Romano, Marcelo Mazzarello, Esteban Meloni, Virginia Innocenti, Mariano Argento, Mariano Torre, Gastón Pauls, Guillermo Pfening, Adrián Navarro, Carlos Belloso, Federico D'Elia, Lorenzo Quinteros, Tomás Fonzi, Claudia Lapacó, Julieta Díaz, Michel Gurfi, Guillermo Fernández, Mike Amigorena, María Canale, Nicolás Condito, Michel Noher, Ana Pauls, Florencia Raggi, Carola Reyna y Julia Calvo.


Capítulos (que nos interesan)
Capítulo 1 - Eva Duarte de Perón: Actriz de reparto de su propio drama


La primer paciente del unitario es Eva Perón, personificada por Eleonora Wexler.

Elenco:
Eleonora Wexler, Jorge Suárez y Osmar Núñez
Con Victoria Carreras, Néstor Zacco, Néstor Sánchez, María Canale, Martín Neglia, Carlos Cano, Alejandra Maidana y Martina Culell. 



Capítulo 2 - Juan Domingo Perón: Emoción y corazón


El segundo paciente del unitario es Juan Domingo Perón, personificado por Gerardo Romano. 

Elenco:
Gerardo Romano, Esteban Meloni y la participación especial de Carola Reyna
Con Mariano Argento, Victoria Carreras, Jorge Tixeira, Carlos Cano, Enrique Barris y Lucrecia Carrera.



Capítulo 3 - Ernesto "Che" Guevara: Tantas veces me mataron, tantas veces me morí


El tercer paciente del unitario es Ernesto Guevara, personificado por Pablo Rago. 

Elenco:
Pablo Rago y Sofía Gala Castiglione
Con Alberto Ajaka, Victoria Carreras, Natalia Cociuffo, Miguel Mas, Joaquín Flamini, Carlos Cano, Jesús Alfredo David, Daniel García, Julío Pallero, Damián Albariño y Raudel Morales Ríos.



Capítulo 4 - Discepolín: Donde el sufrimiento se hace carne


El cuarto paciente del unitario es Enrique Santos Discépolo, personificado por Marcelo Mazzarello. 

Elenco:
Marcelo Mazzarello, Virginia Innocenti y Mariano Torre
Con Martín Campilongo, Victoria Carreras, Darío Calvi, Carlos Cano y Martín Gross.



Capítulo 8 - Juan José Castelli: "El silencio del orador"


El octavo paciente del unitario es Juan José Castelli, personificado por Luis Machín. 

Elenco:
Luis Machín, Elías Viñoles, Silvina Bosco y Antonio Ugo
Con Victoria Carreras, Ana Pauls, Michel Gurfi, Pablo Díaz, Carlos Cano, Luis Gianneo, Javier Niklison, Pablo Pieretti y Mario Veron.



Capítulo 11 - Carlos Jauregui: "El mismo amor, los mismos derechos"


El undécimo primer paciente del unitario es Carlos Jauregui, personificado por Gastón Pauls. 

Elenco:
Gastón Pauls, Guillermo Pfening y Michel Noher
Con Victoria Carreras, Tomás de las Heras, Valeria Lorca, Camila Sosa Villada, Monina Bonelli, Carlos Cano, Sofía Wilhelmi, Juan Pablo Mirabelli, Exequiel Nacevich y Andrés Freite.



Capítulo 12 - Manuel Belgrano: "Ay, patria mia"


El undécimo segundo paciente del unitario es Manuel Belgrano, personificado por Esteban Meloni. 

Elenco:
Esteban Meloni, Guillermo Pfening, María Canale y Moro Anghileri
Con Victoria Carreras, Joaquín Berthold, Andrés Daniel Sosa y Carlos Cano.



Capítulo 13 - José de San Martín: "La cordillera no fue su único obstáculo"


El undécimo tercer y último paciente del unitario es José de San Martín, personificado por Mike Amigorena. 

Elenco:
Mike Amigorena, Florencia Raggi y Coraje Abalos
Con Juan Pablo Geretto, Oscar Ferrigno, Victoria Carreras, Diego Echegoyen, Carlos Cano, Pablo Rodríguez Albi, Bárbara Strauss, Carolina Carreras y María Sol Ventieri.





domingo, 17 de junio de 2012

A la memoria de Martín Miguel de Güemes, Padre de los Pobres

Hoy se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Martin Miguel de Güemes, "Padre de los Pobres", líder de la guerra gaucha independentista.
191 años después su destacado papel en nuestra Independencia descansa en el olvido de gran parte de los argentinos. Y esto no es casualidad, pues los mismos oligarcas que lo dejaron solo mientras luchaba junto a sus infernales por nuestra independencia, y que luego se aliaron con los realistas para intentar mediante las más sucias maniobras quitarlo del medio, fueron los mismos que utilizaron todos los medios a su alcance para intentar borrar su recuerdo de nuestra historia.
Por estas razones decidimos homenajearlo con la esperanza de dar a conocer su lucha y su causa, convencidos de la necesidad de reivindicarlo y darle el reconocimiento que merece como patriota revolucionario de la causa americana.


SUS INICIOS..
Martín Miguel de Güemes, nació en Salta el 8 de febrero de 1785.  A los catorce años ingresó a la carrera militar y participó en la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas como edecán de Santiago de Liniers. En esas circunstancias fue protagonista de un hecho insólito: la captura de un barco por una fuerza de caballería. Una violenta bajante del Río de la Plata había dejado varado al buque inglés "Justine" y el jefe de la defensa, Santiago de Liniers ordenó atacar el barco a un grupo de jinetes al mando de Martín Güemes.

Tras la Revolución de Mayo, se incorporó al ejército patriota destinado al Alto Perú y formó parte de las tropas victoriosas en Suipacha. Regresó a Buenos Aires y colaboró en el sitio de Montevideo.

Pero Güemes no olvidaba su Salta natal, a la que volverá definitivamente en 1815. Gracias a su experiencia militar, pudo ponerse al frente de la resistencia a los realistas, organizando al pueblo de Salta y militarizando la provincia. El 15 de mayo de 1815 fue electo como gobernador de su provincia, cargo que ejercerá hasta 1820.

Desde 1814 Güemes se había puesto al frente de una partida cada vez más nutrida de gauchos guerrilleros que les hacía la vida imposible a los invasores.
Por esos tiempos, la estrategia española era el saqueo, el robo, el asesinato en masa. Indignado por lo que vió y orgulloso de la acción de los hombres de Guemes, el general José de San Martín aprobó lo actuado y ratificó los beneficios de su táctica guerrillera.
El 3 de agosto de 1814 las tropas al mando de Güemes obligaron al jefe realista Joaquín de la Pezuela a evacuar Salta y ponerse en retirada hacia el Alto Perú. En su desesperación, los invasores fueron abandonando su parque, que fue capturado por los gauchos conocidos como "los infernales", no sólo por el color rojo de sus ponchos.

El 14 de abril de 1815 lograron madrugar al ejército enemigo y derrotarlo en el Puesto del Marqués. El saldo fue desparejo: los invasores sufrieron 120 muertos y 122 prisioneros; los nuestros, dos heridos.


El triunfo de Puesto del Marqués aumentó el prestigio de Güemes en Salta. El 6 de mayo de aquel año, el Cabildo local lo designó gobernador de la provincia. Gracias a su experiencia militar, se puso al frente de la resistencia a los realistas, organizando al pueblo de Salta y militarizando la provincia para frenar a los ejércitos del rey.

Pronto comprendió que tendría que arreglárselas solo para cumplirle al único jefe que reconocía: don José de San Martín, quien tendrá permanentes expresiones de elogio y gratitud para con Güemes y sus gauchos. Su vital tarea de contención y distracción de las tropas españolas resultó imprescindible para encarar el cruce de los Andes y desarrollar con éxito la campaña libertadora.

El ejército infernal se ponía en marcha. No había leva forzosa, todos eran voluntarios. Todo un pueblo en armas. Machetes, lanzas, azadas, boleadoras y unos pocos fusiles y carabinas eran las armas de aquel pueblo que aprendía junto a su jefe que estaban solos para enfrentar al ejército que acababa de vencer a Napoleón.

El médico personal de Manuel Belgrano describía de la siguiente manera a Don Miguel y a sus infernales:
Durante las sesiones el Congreso de Tucumán en una proclama del 6 de agosto de 1816, Güemes se declaró abiertamente partidario de la propuesta de Belgrano de restaurar la dinastía de los incas:
En esa misma proclama instaba a sus gauchos a prestar juramento a la Declaración de la Independencia en estos términos:

La guerra gaucha de guerrillas
Para comprender mejor de que se trataba la guerra gaucha de guerrillas reproducimos los siguientes testimonios de la época de los más diversos autores:
Toda esta guerra popular y prolongada se hacía gracias al esfuerzo del pueblo salteño. Las penurias que pasaba Güemes con sus pobres gauchos eran incontables. Enterado de esta situación el capitán español Pedro Antonio Olañeta fue comisionado por el virrey del Perú para sobornar a Güemes, quien lo paró en seco:
A principios de 1817, Güemes fue informado sobre los planes del Mariscal de la Serna de realizar una gran invasión sobre Salta. Se trataba de una fuerza de 3.500 hombres integrada por los batallones Gerona, Húsares de Fernando VII y Dragones de la Unión. Eran veteranos vencedores de Napoleón. Güemes puso a la provincia en pie de guerra. Organizó un verdadero ejército popular en partidas de no más de veinte hombres.
El 1º de marzo de 1817, Güemes logró recuperar Humahuaca y se dispuso a esperar la invasión. Los realistas acamparon en las cercanías. Habían recibido refuerzos y ya sumaban 5.400. La estrategia de Güemes será una aparente retirada con tierra arrasada, pero con un permanente hostigamiento al enemigo con tácticas guerrilleras. En estas condiciones las fuerzas de La Serna llegaron a Salta el 16 de abril de 1817. El boicot de la población salteña fue absoluto y las tropas sufrieron permanentes ataques relámpago. El general español comenzó a preocuparse y sus tropas empezaron a desmoralizarse. No lo ayudaron las noticias que llegaron desde Chile confirmando la victoria de San Martín en Chacabuco. De la Serna decidió emprender la retirada hacia el Alto Perú.

El 25 de mayo, Güemes pudo comunicarle con orgullo a Belgrano que:
En marzo de 1819, se produjo una nueva invasión realista. Güemes se preparaba nuevamente a resistir. Sabía que no podía contar con el apoyo porteño: su viejo rival José Rondeau era el nuevo Director Supremo de las Provincias Unidas. La prioridad de Rondeau no era la guerra por la independencia sino terminar con el modelo artiguista en la Banda Oriental, que proponía federalismo y reparto de tierras. El nuevo director llegó a ordenarle a San Martín abandonar su campaña libertadora hacia el Perú y regresar a Buenos Aires con su ejército para reprimir a los federales. San Martín desobedeció y aclaró que nunca desenvainaría su espada para reprimir a sus compatriotas.

El panorama de la provincia de Salta era desolador. La guerra, permanente, los campos arrasados y la interrupción del comercio con el Alto Perú habían dejado a la provincia en la miseria.

En 1820, la lucha entre las fuerzas directoriales y los caudillos del Litoral llegó a su punto culminante con la victoria de los federales en Cepeda. Caían las autoridades nacionales y comenzaba una prolongada guerra civil. En ese marco, se produjo una nueva invasión española. En febrero, el general Canterac ocupó Jujuy y a fines de mayo logró tomar la ciudad de Salta. San Martín, desde Chile, nombró a Güemes y le pidió que resistiera y le reiteró su absoluta confianza nombrándolo Jefe del Ejército de Observación sobre el Perú. A Canterac no le irá mejor que a La Serna: terminará retirándose hacia al Norte.

El año 1821, fue sumamente duro para Güemes porque a la amenaza de un nuevo ataque español se sumaron los problemas derivados de la guerra civil. Güemes debía atender dos frentes militares: al Norte, los españoles; al Sur, el gobernador de Tucumán, Bernabé Aráoz que, aliado a los terratenientes salteños, hostigaba permanentemente a Güemes, que será derrotado el 3 de abril de 1821. El Cabildo de Salta, dominado por los sectores conservadores, aprovechó la ocasión para deponer a Güemes de su cargo de gobernador.

Güemes conocía perfectamente a los "nuevos patriotas" y unos años atrás ya los había definido como nadie en una proclama:
Cuando el 31 de mayo de 1821 Güemes llegó a la entrada de la ciudad, la gente pobre, sus gauchos, fueron abandonando sus labores y comenzaron a seguirlo y lo llevaron en triunfo hasta la plaza principal donde recuperó el poder. Todos esperaban graves represalias, pero éstas se limitaron a aumentar los empréstitos forzosos a sus adversarios.

Estas divisiones internas debilitaron el poder de Güemes y facilitaron la penetración española en territorio norteño. Los sectores poderosos de Salta no dudaron en ofrecer su colaboración el enemigo para eliminar a Güemes.

El coronel salteño a las órdenes del ejército español José María Valdés, alias "Barbarucho", buen conocedor del terreno, avanzó con sus hombres y ocupó Salta el 7 de junio de 1821. Valdés contó con el apoyo de los terratenientes salteños, a los que les garantizó el respeto a sus propiedades.

SUS ÚLTIMOS DÍAS
Güemes estaba refugiado en casa de su hermana Magdalena Güemes de Tejada, "Macacha". Al escuchar unos disparos, decidió escapar a caballo pero, en la huída, recibió un balazo en la espalda. Llegó gravemente herido a su campamento de Chamical con la intención de preparar la novena defensa de Salta.

Así lo cuenta su lugarteniente, Jorge Enrique Vidt:
Durante sus últimos días de vida reunió a sus oficiales y les transfirió el mando y dio las últimas indicaciones:

"Coronel Vidt, ¡tome usted el mando de las tropas y marche inmediatamente a poner sitio a la ciudad y no me descanse hasta no arrojar fuera de la Patria al enemigo!"

El 17 de junio de 1821 los pobres de Salta y sus alrededores se quedaron sin padre. Moría Martín Miguel de Güemes. Todo aquel pueblo que lo había acompañado en las buenas y en las malas, concurrió en masa a su entierro en la Capilla de Chamical.

El 22 de julio el pueblo de Salta le brindó el mejor homenaje al jefe de la guerra gaucha: liderados por el coronel José Antonio Fernández Cornejo, los gauchos de Güemes derrotaron a "Barbarucho" Valdés y recuperaron la ciudad de Salta expulsando definitivamente a los realistas del Norte Argentino.

"Hace Ud. muy bien en reírse de los doctores; sus vocinglerías se las lleva el viento. Mis afanes y desvelos no tienen más objeto que el bien general y en esta inteligencia no hago caso de todos esos malvados que tratan de dividirnos. Así pues, trabajemos con empeño y tesón, que si las generaciones presentes nos son ingratas, las futuras venerarán nuestra memoria, que es la recompensa que deben esperar los patriotas." 
Manuel Belgrano

(Monumento a  Güemes, Salta)


*Textos adaptados del trabajo de Felipe Pigna en "elhistoriador.com", "lo pasado pensado radio" y "mitos de la historia argentina tomo 1".