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miércoles, 2 de octubre de 2013

Editorial de Dardo Cabo luego del asesinato de Rucci

Hace 40 años salía esta nota de Dardo Cabo en la Revista El Descamisado,  respecto al asesinato de José Ignacio Rucci del que se cumplió el aniversario también el miércoles pasado, en la que hace una reflexión al calor de los acontecimientos del asesinato del dirigente sindical y respecto a la historia y evolución del movimiento sindical peronista.

Publicado en El Descamisado. Año 1 Nº 20. 2 de octubre de 1973.

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Introducción de Horacio Bustingorry
El presente editorial fue escrito por Dardo Cabo una semana después del asesinato de José Ignacio Rucci. Cabo resume en su propia biografía la faceta más trágica del peronismo. Su madre murió víctima de un derrame cerebral causado por el temor que le provocaron las bombas arrojadas por la aviación naval el 16 de junio de 1955. El padre de Dardo, Armando Cabo, fue un reconocido dirigente metalúrgico vandorista que se encontraba en la confitería La Real de Avellaneda el día del enfrentamiento entre grupos antagónicos del movimiento que dio lugar al libro de Rodolfo Walsh “¿Quién mató a Rosendo?”. Dardo siguió su itinerario político por el lado opuesto al de su padre y pasó a formar parte de la agrupación Descamisados y luego se integró a Montoneros. Secuestrado por los grupos paramilitares de López Rega, finalmente fue asesinado y desaparecido por la última dictadura en enero de 1977. Los bombardeos de 1955, las divisiones internas del peronismo, el accionar asesino de la Triple A y las desapariciones de la última dictadura fueron hechos cruciales en la vida de Dardo Cabo. Estas circunstancias realzan el interés por su testimonio sobre el asesinato de Rucci
El editorial fue escrito desde la vereda de enfrente al hasta entonces secretario general de la CGT. Pese a que las críticas a la figura y al espacio político de Rucci no fueron aminoradas, Cabo ensayó un relato matizado buscando en algún punto suturar la herida que se había abierto al interior del movimiento. En cierta medida logró visualizar que se había traspasado un límite y que era necesario “parar la mano”. La tarea correspondía por igual a ambos bandos enfrentados.
Este testimonio es de una riqueza inigualable y resulta pertinente para revisar el periodo 1973-1976 desde una perspectiva renovada. Quiénes creemos que la experiencia iniciado en mayo de 2003 representa una línea de continuidad histórica con los gobiernos peronistas clásicos y de la década del 70 debemos revisar las causas del fracaso del proyecto nacional y popular que comenzó a llevar a cabo el FREJULI el 25 de mayo de 1973. La exhumación de este escrito es un aporte en ese sentido.

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Editorial (Publicado en El Descamisado. Año 1 Nº 20. 2 de octubre de 1973)

Ante la muerte de José Rucci
La cosa, ahora, es cómo parar la mano. Pero buscar las causas profundas de esta violencia es la condición. Caminos falsos nos llevarán a soluciones falsas. Alonso, Vandor, ahora Rucci. Coria condenado junto con otra lis­ta larga de sindicalistas y políticos. Consignas que augu­ran la muerte para tal a cual dirigente. La palabra es "traición". Un gran sector del movimiento peronista, considera a un conjunto de dirigentes como traidores y les canta la muerte en cada acto. Estos dirigentes a su vez levantan la campaña contra los infiltrados, proponen la purga interna. Arman gente, se rodean de poderosas custodias personales y practican al matonaje como algo cotidiano. Como es toda esta historia, cuando comenzó la traición y cuando comenzó la muerte.

Los viejos peronistas, recordamos a estos burócratas hoy ejecutados o condenados a muerte. Los conocimos luego de 1955, cuando ponían bombas con nosotros. Cuando los sindicatos logrados a sangre y lealtad, recupe­rados para Perón y el movimiento, eran casas peronistas donde se repartían fierros y caños para la resistencia y de donde salía la solidaridad para la militancia en com­bate o presa. Coria guardaba caños en Rawson 42, el local de la UOCRA, allí se armaban bombas y se preparaba la resistencia; Vandor bancó la mayoría de las células más combativas del movimiento. Eran leales, eran queridos, habían llegado a los sindicatos por elecciones y represen­taban a la base del gremio; más allá que le gustaran las carreras o tuvieran un vicio menor, "los muchachos los querían" y en serio. Perón confiaba en ellos.
No tenían matones a sueldo, en cambio amigos en serio los acompañaban. Si uno quería hablar can Vandor podía invitarlo a la esquina de Rioja y Caseros o caerse al mediodía en un boliche a cuadra y media del sindicato, agregarse a la mesa o apartarlo a una cercana. Las puer­tas de los sindicatos estaban abiertas, siempre. A lo su­mo una mesa de entradas con un par de muchachos con algún fierro, pero sin mucha bulla, más para cuidar las fierros que adentro se guardaban que para cuidar a nadie. ¿Quién iba a matar a Vandor en 1962?

Pero de pronto las puertas se cerraron, o fueron reem­plazadas por sólidos portones con sistemas electrónicos. Ya no andaban con amigos, sino "con la pesada". Su vida rodeada del secreto impenetrable. Las elecciones en los sindicatos iban precedidas por una intrincada red de fraudes, tiros, impugnaciones, expulsiones. Denuncias de las listas opositoras y todo un sucio manejo que dejaba como saldo una gran bronca: delegados echados, afilia­das expulsados, acusaciones de troskos o "bichos colo­rados" que justificaban el arreglo con el jefe de personal para arreglar el despido.

También las versiones: se negociaba con el enemigo, se apretaba a Perón, se guardaban sus órdenes o no se cumplían. Perón tiraba la bronca: "hay que cortarles las patas'' o "los traidores generan anticuerpos". Y la bron­ca se extendía. Rosando García cayó en una bronca entre pesados. Alonso en una limpia operación comando. Los métodos se tecnificaron al mismo ritmo de la traición. A puertas electrónicas: tiros dirigidos con telescopio. Se decía siempre que era la CIA.

Pero la bronca estaba adentro. Una historia de trai­ciones, negocios con el enemigo, levantamiento de paros, elecciones fraudulentas, apretadas a Perón. Uno tras otro los cargos se acumulaban. A más, los matones ha­cían las suyas: sacudían a los periodistas, reventaban militantes, impunes recorrían la ciudad armados, si caían presos salían enseguida. La policía empezó a protegerlos. La división se agravó, se agrava cada vez más.

Rucci era un buen muchacho. Lo cargaban en la UOM cuando andaba (mucho antes de ser siquiera interventor en San Nicolás) con saco y corbata. Hasta trabita usaba, y el Lobo lo cargaba. Pero no era mal tipo. Tenía su his­toria de resistencia, de cárcel. Las había pasado duras, como cualquiera de nosotros. De pronto aparece en al campo de Anchorena prendido en una cacería del zorro. Apoyando a Anchorena para gobernador de la provincia da Buenos Aires. ¿Quien entiende esto?

Algo debe tener de transformador eso de ser secreta­rio general. Algo muy grande para cambiar así a la gen­te. Para que surjan como leales y los maten por traidores.

Por eso no hay que disfrazar la realidad. El asunto está adentro del movimiento. La unidad sí, pero con ba­ses verdaderas, no recurriendo al subterfugio de las pur­gas o a las cruzadas contra los troskos. No hay forma da infiltrarse en el movimiento. En el peronismo se vive co­ma peronista o se es rechazado. No se puede pretender que la mitad de la gente que desfiló -por ejemplo- el 31 de agosto frente a la CGT eran infiltrados o que son lo­cos cuando denuncian y piden la cabeza de la burocracia sindical. Por un momento, pensar si no tienen razón. Pensarlo antes de empuñar el fierro y amasijar -por ejemplo-a Grynberg. Porque así la cosa no para.

La unidad así es un mito. Hay que revisar los proce­dimientos antes de llamar a la unidad, porque por ahí quedamos más divididos que ahora. Si se usó el fraude para elegir autoridades en los sindicatos, apelar a abrir la mano y pedir a los trabajadores que limpiamente eli­jan sus conducciones. Si se alentó a la pesada para hacer brutalidades en nombre de la doctrina justicialista, lla­marla y ubicarla en donde corresponda que esté. A laburar en serio, o a hacer pinta con el fierro y pegar un ca­chiporrazo de vez en cuando.
Sin estas condiciones mínimas no hay unidad que valga. Si todos los peronistas no tenemos derecho a ele­gir a quien nos represente, debajo de Perón, en el Movi­miento Peronista, así no camina la cosa. Se va a seguir muriendo gente.

Es cierto que también nos puede tocar a nosotros. Porque por dos veces los pesados le propusieran a Rucci -fue para la misma época en que se "reventó" Clarín- reventar a "El Descamisado". El Petiso, como le decían ellos, los paró. Ahora es posible que se vengan a tirar los tiros que tendrían que haber tirado cuando debieron, porque para eso estaban. Como no cumplieron en la tarea para la cual estaban quieren compensar dándosela a cualquier gil. Ellos están dispuestos a erigirse con sus fie­rros en los dueños da lo ortodoxia. Se sienten los cruza­dos del justicialismo, los depuradores. Porque a su jui­cio todos los que criticaban a José, son sus asesinos. To­dos son troskos, todos son infiltrados.

Nosotros, desde estas mismas páginas criticamos a José Rucci y lo hicimos duramente. Su muerte no levanta esas críticas, porque no las modifica.

Todos los sectores del Movimiento, incluyendo a la Juventud Peronista y la Juventud Trabajadora Peronista, incluso la Juventud Universitaria Peronista, sectores desde donde provino la más dura oposición a los métodos que usó José Rucci, lamentaron esta violencia que termi­nó con la vida del secretario de la CGT.
Pero acá todos somos culpables, los que estaban con Rucci y los que estábamos contra él; no busquemos fan­tasmas al margen de quienes se juntaron para tirar los tiros en la Avenida Avellaneda, pero ojo, acá las causas son lo que importa. Revisar qué provocó esta violencia y qué es lo que hay que cambiar para que se borre entre nosotros. Para que no se prometa la muerte a los traido­res y para que la impunidad no apañe a los matones, ni el fraude infame erija dirigentes sin base.

Si la cosa es parar la mano para conseguir la unidad, habrá que garantizar los métodos que posibiliten que los dirigentes sean representativos. Habrá que desarmar a los cazatroskos y fortalecer doctrinariamente al peronis­mo como la mejor forma de evitar las infiltraciones.


No es con tiros como van a "depurar" el Movimiento. La única verdad la tiene el pueblo peronista. Dejemos que al pueblo se exprese.

jueves, 15 de agosto de 2013

"EVITA Y EL CHE: Los mejores sueños son los que se cumplen"

Compañeros hoy queremos acercarles una invitación a que vean la obra "Evita y el Che: Los mejores sueños son los que se cumplen" en la que participa un compañero racinguista: Gabriel Rubinstein. La obra se estrenó el sábado pasado y va a estar todos los sábados de Agosto en el Teatro La Ranchería, en Montserrat, CABA. Están todos más que invitados.


SINOPSIS ARGUMENTAL

Un encuentro. Eva Duarte y Ernesto Guevara dialogan en torno al lecho de Fidel Castro que se encuentra en grave estado. La posibilidad de que el líder cubano muera, la necesidad de que siga vivo, es el desencadenante de un intercambio que traerá momentos de aspereza y atracción.
A partir de sus personales enfoques y vivencias ambos se deslizan a través de décadas de historia argentina y latinoamericana. Aquello que les ha tocado vivir o los sucesos de los que se han hecho eco luego de sus muertes, provocan choques entre sus concepciones de lo que significan la transformación social y la acción política. Protagonistas y personajes secundarios de la historia se tornan presencias espectrales. Por momentos, Eva o el Che se dirigen a alguno de ellos en soliloquios respondidos por un silencio inquietante. Allí está Perón, por supuesto, pero también Camilo Cienfuegos y Juan Duarte; Paco Jaumandreu y Mario Terán. No faltarán las menciones a John William Cooke y Carlos Mugica o a Isabel Perón, Pedro Eugenio Aramburu y José López Rega, que se proyectarán como sombras en el escenario. En un espacio que es ninguno, la falta de paz en torno a sus muertes y la utilización de sus imágenes por parte de la industria cultural serán motivo de odio y rencores no mitigados en sus voces. Pero ellos también alentarán un amor inmenso, un deseo de encontrarse en la eterna lucha por la felicidad de los pueblos.
Pese a que hay voces que anuncian su muerte, Fidel sigue vivo. Evita y el Che discuten, se insultan, pero pese a orígenes diversos y tradiciones difíciles de articular no pueden eludir la cercanía. Los dos se fundirán en un abrazo pleno de significados que parece alejar ominosas amenazas y trazar las líneas maestras de un futuro deseable.


Ficha técnico artística
Idea: Gabriel Rubinstein
Dramaturgia: Santiago Garrido
Actúan: Ariel Cofre, Lucía Urriaga
Vestuario: Mariana Arzola
Escenografía: Magali Acha
Video: Felipe Botero Restrepo
Música original: Litto Nebbia
Sonido: Matias Villaroel
Asesoramiento histórico: Daniel Campione
Asistencia de dirección: Felipe Botero Restrepo
Dirección: Eduardo Meneghelli

LA RANCHERIA
México 1152 - CABA
Teléfonos: 4382-5862
Web: http://www.teatrolarancheria.com.ar
Entrada: $ 70,00 / $ 35,00 - Sábado - 21:00 hs

Además, para completar la invitación, agregamos este texto que escribió como prólogo para las historietas de Evita y El Che, José Pablo Feinmann:

Evita y el Che: morir joven y ser inmortal

Que la vida se termina no es la única de sus leyes. Tiene otras. Lo que hace grandes a los seres humanos es que conocen las más dolorosas y siguen adelante, pese a todo, con la certeza de la finitud y la sed de la inmortalidad. Cuando se es joven todo es posible. La vida no tiene límites. Por eso es posible jugársela a cara o cruz. Evita y el Che lo hicieron. A ella la mató el cáncer y muy posiblemente la quemó la militancia, un fuego que era demasiado para ese cuerpo frágil. Meter un volcán en una porcelana, a quién se le ocurre. Al Che lo mató su obstinación, ese arte de urdir la militancia con la aventura, el deseo de hacer la historia. También lo mató un sargento boliviano, asustado, en la escuelita de La Higuera, en medio de la nada, en un mediodía triste. Los dos murieron jóvenes. Morir joven es morir sin la aspereza de los años, sin que a uno se le arrugue la cara o las ideas, o la fidelidad a las primeras promesas. No hay más que ver los destinos que tuvieron los líderes que atravesaron la devastación de los años: Perón, Fidel. Envejecer tiene, entre otros, el costo de la decadencia. Los líderes políticos, envejeciendo, hacen política día tras día, y se opacan con los años los brillos unánimes de los orígenes. Todos (o casi todos) somos puros al comienzo. Pero, ¿quién no ha sentido que traicionó sus sueños jóvenes? O, al menos, no todos. Pero sí algunos y no desdeñables. Bien, el que muere joven muere sin contradicciones. Morir joven es morir sin dejar de ser, por falta de tiempo precisamente, lo que uno es. Evita y el Che fueron una sola cosa: fueron Evita y el Che, para la eternidad. Cuando se habla de los filósofos, de los grandes, siempre se habla de una primera etapa, de una segunda o una tercera. Nunca se sabe cuál es mejor. Tampoco es seguro ni cierto que los años entreguen sabiduría. A veces nos vuelven cobardes. Nos vuelven cínicos y nos reímos de lo que supimos ser. "Las cosas en que he creído, ¡me cache en dié, qué gil", dice Discépolo. Y también: “Somos la mueca de lo que soñamos ser”. Nunca le va a pasar esto a Evita, al Che, a James Dean, a Marilyn Monroe y a todos los que se fueron temprano. Se quemaron en el primero de sus fuegos, que suele ser el más bello, el más luminoso. Después los fuegos se van apagando y quedan las brasas, que dan calor pero no los brillos jubilosos de las elecciones primeras.

¿Se equivocó el Che en Bolivia? Ya no importa. Si me lo preguntan diré que sí, que se equivocó. Pero, ¿desde dónde lo dice uno? Desde la política, desde la estrategia de la guerra. Pero, si no hubiera ido a Bolivia, ¿sería el Che? ¿Sería ese tipo obstinado, corajudo, sufriente hasta la infinitud, fiel con los suyos pero cruel también, exigiéndoles llegar hasta los límites que él, entre ahogos, entre el asma y el patético ventolín, llegaba? Sus cumpas le decían: “No podemos hacer lo que tú haces. Tú eres el Che”. Él, en la intimidad, se confesaba: “Hasta a mí, a veces, me cuesta ser el Che”. Ella era la principal enemiga que Perón tuvo entre 1946 y 1952, sobre todo a partir del trajesastre. Cuando dejó el vestido Dior, se anudó el pelo en la nuca y salió a pelearla con los sindicatos y sus “grasitas”. José Espejo, el sindicalista, le daba el apoyo de los obreros organizados. Y los negros de este país, los negros que la oligarquía odiaba y odia, le dieron su corazón y su esperanza. Evita les sublevó a la negrada. Y si hay algo que no toleran las clases dominantes de la Argentina, los que tienen el poder, los que todavía lo tienen y se escudan en lo que siempre destruyeron, las instituciones, odian al tosco peronismo que nos tocó en suerte porque ahí están los negros, y porque Evita los quería, los tocaba, los olía. Y ésta es una cuestión de clase. No molesten más con Victoria: nunca va a tener la estatura de Evita una señora con abolengo y con campos que fue enemiga de la negrada durante el peronismo y furiosa macartista durante la Guerra Fría, razón por la que le dio una patada al pobre José Bianco que cometió el imperdonable error que la insustancial y pródiga agente cultural de las Barracas de San Isidro castigó: ir a Cuba, ver a Fidel y volver a “Sur”. No, mijito, si sos comunista a “sur” no volvés. Evita, en eso, era como ella: arbitraria, anticomunista también. Pero si Victoria veía un negro, estornudaba. Y Evita le daba un abrazo, le daba una casa, le daba comida y luego, sonriendo, le daba un consejo: “Votá por Perón”.

Evita, para la izquierda peronista de los setenta, fue el Che con polleras. Necesitábamos, los jóvenes de esos años de los que nunca me desdeciré, un ángel de fuego, una llamarada de pureza, un Che Guevara. Ahí estaba: era Evita. Se había muerto joven, se había muerto linda y hasta su último aliento le exigió a Perón que fuera más allá de sí mismo. Por eso, era su verdadera adversaria. “Tenés que matar al milico que hay en vos”. “Tenés que ser un líder revolucionario”. “Fusilalo a Menéndez. Ellos, si ganan, nos van a fusilar a nosotros”. Perón la respetaba, y hasta le temía. Le decía “Negrita”. Y a ella debía gustarle porque les decía “grasitas” a los suyos.

Evita y el Che tenían una diferencia importante, casi teórica. Guevara venía de una familia con linaje. Guevara Lynch, caramba. Cuando uno se llama así tiene el futuro a su espalda y ese futuro le señala y le hace más simple el otro: el que está adelante, el que espera. El Che traiciona a su clase. Descubre el hambre en los leprosarios. Le quita cualquier velo que pudiera enturbiarle los ojos la canallada de Guatemala, el ataque a Jacobo Arbenz. Y se encuentra con Fidel y se sube al Granma y escribe su destino, eligiéndose. Porque esta gente se elige: no la elige su clase, ni su medio, ni las cosas, infinitas, que le dicen en la escuela o le imponen sus familiares. Se eligen: se dan el Ser. Nadie se los impone. Evita, a diferencia del Che, no tenía nada atrás: era una bastarda. Tenía que inventarse por completo. El bastardo es la antítesis del hombre de poder. Por eso: ¿qué tiene que ver Evita con Victoria, que tenía todo detrás, linaje, dinero, profesoras francesas, idiomas? ¿Qué se rebeló contra eso? Fue la opulenta, lujosa rebelión de una niña traviesa. Evita, como Scarlett O’Hara, pasó hambre, comió tierra y, como Scarlett, habrá jurado contra un cielo rojo no comer, nunca más, tierra. Un bastardo se crea a sí mismo. Tiene que darse el Ser porque no es nada. Lo único que tenía era su cuerpo, su belleza de joven pueblerina. No bien lo vio a Magaldi dijo: “Es mío”. Y se fue de Junín. No bien lo vio a Perón dijo: “Es mío”. Estaban en la colecta para el terremoto de San Juan. Evita le dijo a una amiga: “Prestá atención: éste es el levante del siglo”. Y se lo levantó a Perón. Y llegó al poder. Y Perón (cuyo único y verdadero acto revolucionario fue casarse con ella) la llevó al Palco del Colón, para horror de Victoria y las suyas: ¿qué hacía esa actriz, esa prostituta en el lugar de las señoras del poder?

Yo cumplí con ellos: les dediqué horas de trabajo y quedaron en mí como personajes reales y como personajes de ficción. Con el Che hice una obra de teatro. Lo metí en la Escuelita de la Higuera y lo hice discutir sobre la violencia con un ficcional becario Guggenheim. A ella le escribí un guión de cine, que dirigió Desanzo y que una actriz hizo inolvidablemente. Ahora ella está en San Luis y me han dicho que, en algunos actos, pasan los fragmentos del film en que Eva dice sus discursos. Me divierte la cosa: porque esos discursos no son de Evita. Los escribí yo, casi por entero. Es extraña la realidad: la que aparece en la pantalla no es Evita, lo que dice nunca lo dijo pero igual la miran con fervor y le creen. Porque Evita puede más que todos nosotros. ¿Saben qué es morir joven? Ya lo dije, pero veamos otros aspectos. ¿Y si Evita hubiera engordado? ¿Y si el Che hubiera encanecido? ¿Si su vos se hubiera vuelto áspera, ronca, débil? ¿Si se hubiera muerto entre médicos y enfermeras y aparatos de quirófano? Pero no: ahí están. Están como lo que fueron. Y eso que fueron, nunca dejarán de serlo. La música y el milagro de arriesgar la vida por una causa, de rebelarse contra el poder, son las dos más grandes cumbres del ser humano. Chopin, Mendelsohn, Schubert, Mozart y Gershwin murieron antes de los cuarenta años. Como Ernesto Che Guevara. Como Eva Perón. Porque es cierto: los elegidos de los dioses mueren jóvenes. Dejan una marca y solamente esa marca, que tiene la pureza y la perfección y el misterio de lo absoluto

viernes, 25 de enero de 2013

"Historias Clínicas": ficción, medicina e historia de nuestros grandes personajes

"La historia clínica es un modo de conocer a las personas. un diagnóstico retrospectivo que nos permite acceder a la intimidad de sus historias a través de un pretexto médico".


Desde este sábado a las 23:30 hs TELEFÉ va a transmitir "Historias Clínicas" un ciclo de 13 capítulos con la conducción de Felipe Pigna que abordará enfermedades y las verdaderas causas de la muerte de célebres personajes históricos argentinos. 

El motivo de nuestra recomendación viene dado por la elección de algunos de estos personajes que nos tocan muy de cerca como ser Evita, el General Perón, el Che, Discepolín, Belgrano o San Martín. Por otro lado el programa ya fue emitido en Mendoza así que podemos encontrar los capítulos circulando por la red.

Nos parece además una interesante forma de dar a conocer nuestra propia historia y celebramos la aparición de programas de este tipo en la televisión abierta.

Dejamos algunas data y los capítulos para los que no puedan seguir las ediciones por televisión.



Es un programa con base en la historia y la medicina que cuenta la supervisión histórica del historiador argentino Felipe Pigna y el Dr. Daniel López Rosetti, autor del libro homónimo en el que se basa la ficción. La idea central del unitario es exponer a través del formato docu-ficción las patologías, no necesariamente las causas de las muertes, de personajes notables de la historia argentina e internacional. Durante el desarrollo de la serie se realizan los correspondientes diagnósticos, se habla de la influencia que tuvieron esas enfermedades en la vida pública y personal de los “pacientes”, y la influencia que ejercieron en ellos la política y sus entornos familiares. Además se analizan las autopsias y se actualiza el tratamiento posible con los recursos tecnológicos del presente.

El elenco rotativo de primeras figuras que forman parte del unitario esta conformado por los siguientes actores: Eleonora Wexler, Jorge Suárez, Osmar Núñez, Pablo Rago, Sofía Gala Castiglione, Martín Campilongo, Cecilia Dopazo, Oscar Ferrigno, Luis Machín, Elías Viñoles, Silvina Bosco, Carlos Portaluppi, Moro Anghileri, Fernando Dente, Gerardo Romano, Marcelo Mazzarello, Esteban Meloni, Virginia Innocenti, Mariano Argento, Mariano Torre, Gastón Pauls, Guillermo Pfening, Adrián Navarro, Carlos Belloso, Federico D'Elia, Lorenzo Quinteros, Tomás Fonzi, Claudia Lapacó, Julieta Díaz, Michel Gurfi, Guillermo Fernández, Mike Amigorena, María Canale, Nicolás Condito, Michel Noher, Ana Pauls, Florencia Raggi, Carola Reyna y Julia Calvo.


Capítulos (que nos interesan)
Capítulo 1 - Eva Duarte de Perón: Actriz de reparto de su propio drama


La primer paciente del unitario es Eva Perón, personificada por Eleonora Wexler.

Elenco:
Eleonora Wexler, Jorge Suárez y Osmar Núñez
Con Victoria Carreras, Néstor Zacco, Néstor Sánchez, María Canale, Martín Neglia, Carlos Cano, Alejandra Maidana y Martina Culell. 



Capítulo 2 - Juan Domingo Perón: Emoción y corazón


El segundo paciente del unitario es Juan Domingo Perón, personificado por Gerardo Romano. 

Elenco:
Gerardo Romano, Esteban Meloni y la participación especial de Carola Reyna
Con Mariano Argento, Victoria Carreras, Jorge Tixeira, Carlos Cano, Enrique Barris y Lucrecia Carrera.



Capítulo 3 - Ernesto "Che" Guevara: Tantas veces me mataron, tantas veces me morí


El tercer paciente del unitario es Ernesto Guevara, personificado por Pablo Rago. 

Elenco:
Pablo Rago y Sofía Gala Castiglione
Con Alberto Ajaka, Victoria Carreras, Natalia Cociuffo, Miguel Mas, Joaquín Flamini, Carlos Cano, Jesús Alfredo David, Daniel García, Julío Pallero, Damián Albariño y Raudel Morales Ríos.



Capítulo 4 - Discepolín: Donde el sufrimiento se hace carne


El cuarto paciente del unitario es Enrique Santos Discépolo, personificado por Marcelo Mazzarello. 

Elenco:
Marcelo Mazzarello, Virginia Innocenti y Mariano Torre
Con Martín Campilongo, Victoria Carreras, Darío Calvi, Carlos Cano y Martín Gross.



Capítulo 8 - Juan José Castelli: "El silencio del orador"


El octavo paciente del unitario es Juan José Castelli, personificado por Luis Machín. 

Elenco:
Luis Machín, Elías Viñoles, Silvina Bosco y Antonio Ugo
Con Victoria Carreras, Ana Pauls, Michel Gurfi, Pablo Díaz, Carlos Cano, Luis Gianneo, Javier Niklison, Pablo Pieretti y Mario Veron.



Capítulo 11 - Carlos Jauregui: "El mismo amor, los mismos derechos"


El undécimo primer paciente del unitario es Carlos Jauregui, personificado por Gastón Pauls. 

Elenco:
Gastón Pauls, Guillermo Pfening y Michel Noher
Con Victoria Carreras, Tomás de las Heras, Valeria Lorca, Camila Sosa Villada, Monina Bonelli, Carlos Cano, Sofía Wilhelmi, Juan Pablo Mirabelli, Exequiel Nacevich y Andrés Freite.



Capítulo 12 - Manuel Belgrano: "Ay, patria mia"


El undécimo segundo paciente del unitario es Manuel Belgrano, personificado por Esteban Meloni. 

Elenco:
Esteban Meloni, Guillermo Pfening, María Canale y Moro Anghileri
Con Victoria Carreras, Joaquín Berthold, Andrés Daniel Sosa y Carlos Cano.



Capítulo 13 - José de San Martín: "La cordillera no fue su único obstáculo"


El undécimo tercer y último paciente del unitario es José de San Martín, personificado por Mike Amigorena. 

Elenco:
Mike Amigorena, Florencia Raggi y Coraje Abalos
Con Juan Pablo Geretto, Oscar Ferrigno, Victoria Carreras, Diego Echegoyen, Carlos Cano, Pablo Rodríguez Albi, Bárbara Strauss, Carolina Carreras y María Sol Ventieri.





lunes, 31 de diciembre de 2012

miércoles, 3 de octubre de 2012

Chávez: tu victoria será nuestra victoria


Las prontas elecciones en Venezuela son una buena excusa para realizar un balance de los resultados económicos de los gobiernos de Hugo Chávez. La revolución bolivariana constituye un rico experimento de transformaciones sociales a contracorriente de un mundo signado por el avance del capitalismo financiero sobre los derechos sociales y económicos de las mayorías. Entre expropiaciones, presupuestos participativos, emprendimientos cooperativos, grandes obras de infraestructura y transporte y acuerdos internacionales que fomentan la unidad latinoamericana y desafían al imperialismo de las potencias, la sociedad venezolana se ha transformado profundamente. En esta breve nota presentaremos algunos datos de los resultados alcanzados por una gestión económica que se propuso construir el socialismo.

Desde la recuperación del manejo de PDVSA en el marco de un paro y lock out petrolero y general que produjo una brutal contracción del producto interno en el año 2002-3, pasando a un período de tasas de crecimiento promedio del 15 por ciento anual entre 2004 y 2007, hasta el último tramo de vicisitudes frente a un contexto de crisis internacional, la economía venezolana atravesó diferentes etapas. Sin embargo, se impone como tendencia una serie de transformaciones estructurales. 

El cambio de paradigma desde una economía donde la exportación de petróleo derramaba en el consumo minoritario de una pequeña oligarquía hacia una expansión del consumo de masas se refleja en la creciente participación del consumo y la inversión en el producto interno. El consumo público y privado crece un 91 por ciento durante la era Chávez, pasando a representar el 88 por ciento del producto interno en 2011 (22 puntos porcentuales más que en 1999, medidos a precios constantes de 1997). La inversión en capital fijo creció un 80 por ciento en el mismo período, alcanzando a representar casi el 30 por ciento del producto interno (si se suma la acumulación de existencias, Venezuela invierte casi el 40 por ciento de sus ingresos internos). Un elemento a destacar es que el crecimiento del 47 por ciento de la actividad económica entre 1999 y 2011 se debe exclusivamente a las actividades no petroleras (la actividad del sector petróleo decreció un 13 por ciento en ese período, medida a precios constantes). Más de un tercio del crecimiento lo explican las manufacturas, la construcción y las comunicaciones. 

La expansión de la producción y el consumo bajo los gobiernos bolivarianos generó un fuerte incremento de las importaciones (se incrementaron cuatro veces más rápido que la producción durante el período chavista, alcanzando una magnitud equivalente al 42 por ciento del PIB) que fueron financiadas por las exportaciones de petróleo. Estas alcanzaron los 88 mil millones de dólares en 2011, un 427 por ciento más que las de 1999 cuando el precio del crudo alcanzaba uno de sus pisos históricos (contexto en el que se privatizaba YPF en Argentina). Las exportaciones de hidrocarburos permitieron que entre 2011 y 1999 se dupliquen las reservas internacionales, se elimine la deuda externa, se sostengan fuertes préstamos a países de la región, todo ello en un contexto en que, pese a los controles cambiarios, la fuga de capitales de los sectores empresariales y medios representó la pérdida de unos 9700 millones de dólares anuales promedio. 

El incremento en la actividad permitió crear unos tres millones y medio de empleos durante los 13 años y medio de gobierno bolivariano disminuyendo en seis puntos porcentuales la tasa de desempleo. El incremento del empleo junto con las políticas públicas redistributivas sacaron de la pobreza y la indigencia a millones de venezolanos. Medida por ingreso, el 50 por ciento de la población era pobre y el 20 por ciento indigente en 1999. En 2011, la pobreza cubría al 31,6 por ciento de los venezolanos y la indigencia al 8,5 por ciento. La más equitativa distribución de los ingresos durante los gobiernos de Chávez es evidente: mientras que en 1999 el 20 por ciento más rico de la población ganaba 14 veces los ingresos del 20 por ciento más pobre, esa diferencia se había reducido ocho veces en el año 2011.

La mejora en las condiciones de vida de la mayoría de los venezolanos se refleja también en el incremento de la población con acceso a agua potable, que se incrementó un 15 por ciento entre 1999 y 2011 hasta cubrir al 95 por ciento de los hogares. La reinserción en el sistema escolar primario de casi 20.000 niños en el mismo período y la reducción del 5 por ciento de los hogares sin acceso a los servicios básicos son otras muestras de los cambios producidos. Respecto de los servicios de salud, la misión Barrio Adentro implicó la instalación en los barrios más humildes del país de 6700 consultorios, 550 centros de diagnóstico, 578 salas de rehabilitación y 33 centros de alta tecnología. Los resultados se reflejan en las estadísticas: entre 1999 y el 2011, la esperanza de vida se incrementó en 2 años, la mortalidad infantil de los menores de 5 años se redujo del 21 al 16 por mil y la desnutrición bajó del 5,3 al 2,9 por ciento. A la vista de esas cifras que dan cuenta de la importante mejora en las condiciones de vida de los venezolanos en el marco de la revolución bolivariana, se comprende la amplia base de apoyo social a un nuevo mandato con que cuenta el presidente Hugo Chávez*.
El exmandatario de Brasil y creador del Foro de Sao Paulo, Luiz Inácio "Lula" Da Silva, reconoció el crecimiento de esta organización de izquierda nacida en 1990, gracias al apoyo del gobierno de Hugo Chávez, en Venezuela, donde el pueblo ha logrado "conquistas extraordinarias" que deben ser preservadas. "Bajo el liderazgo de Hugo Chávez el pueblo venezolano tuvo conquistas extraordinarias. Las clases populares jamás fueron tratadas con tanto respeto, cariño y dignidad. Estas conquistas necesitan ser preservadas y consolidadas", dijo Da Silva. 





miércoles, 11 de julio de 2012

11-07-1956: Carta de J. D. Perón a John W. Cooke

En el día de hoy decidimos reflotar una de las tantas cartas que se enviaron mutuamente Juan Domingo Perón y John Willian Cooke hace 56 años. Hacemos nuestras las palabras de Eduardo Luís Duhalde respecto a la  "Correspondencia Perón-Cooke":

"La correspondencia atesorada con el transcurso de los años, nos obliga a integrar distintas horizontalidades temporales, ya que nos remite hacia un tiempo anterior a su escritura. En el caso de la Correspondencia que hoy se reedita, nos remite necesariamente al peronismo en el poder y a su caída. En segundo lugar nos coloca en el tiempo historiado del que la correspondencia es fruto - la Resistencia peronista - y por último nos obliga, con la devolución con que lo pretérito nos interpela en el presente."



Colón, 11 de julio de 1956

Señor Dr. D. John W. Cooke
Buenos Aires.

Mi querido amigo:

Aún cuando no sé si esta carta llegará a sus manos no deseo por lo menos dejarlo de intentar. Por ello la remito por intermedio de Montevideo en previsión de que usted aún pueda estar en comunica­ción con alguien allí, a pesar de que, al no haber recibido contestación a mi anterior, he supuesto lo peor referente a la posibilidad de su contacto con el «mundo exterior». Si así no fuese me alegraría mucho.

No sé si serán ciertas las versiones de las nuevas canalladas a que han estado ustedes expuestos por parte de los sicarios de la Tira­nía pero, por si ello es cierto, usted verá en las directivas adjuntas que le vamos a contestar poco a poco con las mismas medidas. Ya no es posible seguir poniendo la otra mejilla. Ahora le vamos a poner otras cosas que aseguro que no los va a hacer muy felices. Se acabaron los pacifistas y se acabaron para siempre. Sin necesidad de decirlo, lo vamos a nacer y han de rendir cuentas de cuanto han hecho con nues­tra gente.

Si fuera posible, estas directivas deben ser distribuidas profusa­mente allí, porque es indispensable comenzar por hacer desaparecer un poco de incertidumbre que hay entre la gente peronista, como con­secuencia de los hechos pasados que muchos creen que ha sido un fracaso nuestro, influenciados por las mentiras que propalan las radios y los diarios de la canalla dictatorial.

Volvemos a empezar cuando debíamos estar terminando, porque a pesar de que hace cinco meses que vengo insistiendo en la necesi­dad de dedicarse sólo a la resistencia, muchos dirigentes, atraídos por un golpe de fortuna de una acción militar, descuidaron ésta para en­trar en un golpe militar que a pesar de ser intrascendente e inope­rante costó preciosas vidas de la mejor gente.

Para el pueblo no será nunca una solución salir de las manos de una dictadura militar para caer en las de otra. O se libera solo, quizá con alguna colaboración militar, o no se liberará nunca. El caminí está en la resistencia civil. Tenemos una inmensa masa popular con nosotros, pero, las medidas tiránicas la han desorgani­zado y la persecución más cruel ha impedido toda acción para re­constituir los cuadros que se encuentran en las prisiones en número impresionarte. Entonces debemos recurrir a la organización clandes­tina a base de los dirigentes que en gran número están decididos y prontos para actuar. Esa inmensa masa no tiene ningún valor si su estado de inorganicidad no permite conducirla con unidad de acción.

Como usted verá por las directivas se trata de1 una cosa vieja pero muy eficaz si se realiza con intensidad y extensión. Todo el se­creto estriba en que nuestra gente conozca lo que hay que hacer. Por eso es necesario llegar a cada peronista, si es posible, con estas di­rectivas. Yo sé que el Pueblo lo hará y lo hará bien. El odio y el deseo de venganza ya ha sobrepasado todos los límites tolerables has­ta en nosotros mismos frente a tanta infamia y espíritu criminal. Es necesario confesar que aunque fuéramos santos tendríamos deseos de descuartizar a los traidores y asesinos de inocentes ciudadanos v prisioneros indefensos. Yo dejé Buenos Aires sin ningún odio pero siento que ahora, ante el recuerdo de nuestros muertos por millares y nuestra gente asesinada en las prisiones, torturada en toda forma y sacrificada con el sadismo más atroz, tengo un odio inextinguible que no puedo ocultar. Me imagino como será el del Pueblo y el de nuestros hombres que lo han sufrido todo. Yo no puedo ni podré nunca ser hipócrita por otras conveniencias políticas que ya poco me interesan.

Un gran abrazo.
Las instrucciones van en sobre aparte por el mismo correo.

PERÓN


*John Willian Cooke - Obras Completas II - Correspondencia Perón - Cooke - Eduardo Luís Duhalde - 2008

miércoles, 27 de junio de 2012

Resultados Torneo RRP del Gran DT Clausura 2012


GRAN DT RACINGUISTAS RICOTEROS PERONISTAS
TORNEO JUAN JOSE PIZZUTI


¡GRACIAS A TODOS LOS QUE PARTICIPARON DE ESTE TORNEO!
JUNTOS LE HICIMOS EL JUEGO A LA DERECHA.






ASI TERMINO EL TORNEO:

Felicitaciones a Rodrigo Javier García
Y NUEVAMENTE ¡GRACIAS A TODOS POR PARTICIPAR!


Nos vemos en el próximo torneo!

domingo, 27 de mayo de 2012

"Marcianos: Cronología de la deuda externa" - Capitulo 3: El paso al vacío

Después de un par de semanas sin salir volvemos con el 3er capitulo de Marcianos: Cronología de la deuda externa.

Marcianos. Cronología de la deuda externa
Argentina, 3668. Después de una hecatombe nuclear ocurrida 1400 años atrás, tres marcianos, luego de viajar durante años a la velocidad de la luz, despiertan de la hibernación del viaje y se encuentran con el planeta tierra desolado. La computadora de la nave recolectó información sobre el pasado de la humanidad y se la presentará a los tres alienígenas a lo largo de la serie, en una pantalla gigante con didácticas gráficas y personajes holográficos creados para una mejor explicación de la historia de la deuda externa.

Capítulo 3: El paso al vacío




Si queres descargártelo para verlo cuando y donde quierás:


YAPA: Perón y la eliminación de la deuda externa

De yapa esta semana un poco de historia sobre la relación de Perón y la deuda externa. Primero una reliquia en video del General, y luego una nota de losocial.com.ar.




En 1945 Estados Unidos e Inglaterra eran deudores de la Argentina.
Por » Nac & Pop
correo@losocial.com.ar

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial (1945), Estados Unidos e Inglaterra resultaron deudoras de la Argentina por 2.000 y 3.500 millones de dólares respectivamente, por compras hechas a nuestro país durante ese conflicto bélico.
En valores de 1983, (cuando Alfonsín asumió como presidente de la República), esa deuda equivalía a 40.000 millones de dólares, una suma equivalente a la deuda externa nacional de ese momento.

Esos países ( Estados Unidos e Inglaterra) se complotaron para liberarse, de manera fraudulenta, de esa deuda. Ya en 1945, los Estados Unidos habían bloqueado los créditos de los que podía disponer la Argentina por la deuda de dicho país, negándose no sólo a pagar, sino a reconocer interés alguno.

Inglaterra, por su parte, había bloqueado las libras que correspondían al pago del abastecimiento argentino durante esa guerra.

Para resolver este problema, Perón llevó a cabo arduas negociaciones con Londres que culminaron con la firma de los convenios que, aparentemente, ponían punto final al conflicto.
Se firmó, así, un acuerdo triangular por el cual la Argentina podía hacer uso de las libras inglesas comprando en el mercado de Estados Unidos.

Pero aquí se produjo la gran estafa de Gran Bretaña en acuerdo con Washington. Por una decisión unilateral, el gobierno inglés, declaró la inconvertibilidad de la libra, lo que implicaba la imposibilidad para Argentina, de pagar con libras inglesas lo que había adquirido en Estados Unidos.

Eso permitió a los importadores argentinos usar ese crédito para hacer compras en el mercado de los Estados Unidos. Estas adquisiciones, en una época de gran reactivación económica, excedieron el monto de los créditos existentes. Correspondía entonces, aplicar lo convenido en ese acuerdo y hacer uso de las libras inglesas para pagar las compras hechas en los Estados Unidos

Fue así que Argentina se encontró frente a una deuda a causa de la imposibilidad de pagar a los exportadores de Estados Unidos con libras esterlinas, por no contar con su libre disponibilidad por el bloqueo unilateral, decidido por Gran Bretaña a pesar de los tratados que firmó y en los cuales creyó nuestro gobierno.

Simultáneamente con esta situación se puso en marcha el Plan Marshall que habría de servir a la rehabilitación de Europa. Mr. Bruce, embajador de los Estados Unidos, se comprometió ante nuestro gobierno a colocar en la Argentina importantes órdenes de compra con destino al abastecimiento del Plan Marshall, solicitando al mismo tiempo, la reserva de toda nuestra producción para atender tal demanda.

Posteriormente, arribó a Buenos Aires Mr. Hensel, representante del gobierno norteamericano en la ejecución de ese plan. Ante la sorpresa del gobierno argentino y del propio embajador de los Estados Unidos, el emisario expresó que tal plan era solamente financiero y que en la Argentina no se compraría nada

Había quedado consumado un nuevo fraude contra el país a pesar de los tratados y de los compromisos de los gobiernos inglés y norteamericano. El objetivo era claro: generar una imagen de desprestigio del gobierno argentino, presentándolo como moroso en sus compromisos internacionales y bloquear todo programa de desarrollo en el país, no obstante las libras depositadas que cubrían la totalidad de las compras.

Perón puso, entonces, el 30% de sus reservas en divisas a disposición de los bancos y las firmas privadas del país para que se hicieran cargo del pago de la deuda en los Estados Unidos.

Los intereses privados buscaron la solución; se constituyó un consorcio bancario argentino, se acordaron todos los arreglos y se cancelaron todas las cuentas.

La Argentina pagó, incluso, intereses por una deuda fabricada por los yanquis y británicos, mientras los Estados Unidos negaban a la Argentina el pago de los intereses por su deuda real.

La inconvertibilidad de la libra violaba los términos de los acuerdos, y de hecho, constituía una negativa ilegal, por parte del Reino Unido, a pagar su deuda externa, a no ser que esta deuda se pagara con los productos que ese país quisiera venderle.

Esta violación se llevó a cabo, con el visto bueno del más poderoso de los países: Estados Unidos.

Un documento reciente de la UNICEF afirma que más del 60% de los chicos argentinos (casi 3.7 millones) vive bajo la línea de pobreza. De cada mil niños nacidos en el país muere n 16,5 antes de cumplir el año de vida

En 1955, cuando Perón fue derrocado por un golpe militar, la Argentina no debía un sólo peso. Su deuda externa había sido totalmente cancelada.
En 1956 nuestro país se asoció al F.M.I. contrariando lo que siempre había predicado este presidente. Allí comenzó la historia que nos llevó a la situación actual.

Capítulos anteriores

lunes, 7 de mayo de 2012

7 de Mayo - Nacimiento de Evita


Porque el 17 de Octubre formulé mi voto permanente, ante mi propia conciencia: ponerme íntegramente al servicio de los descamisados, que son los humildes y los trabajadores. Tenía una deuda casi infinita que saldar con ellos. Yo creo haber hecho todo lo que estuvo en mis manos para cumplir con mi voto y con mi deuda. No tenía entonces, ni tengo en estos momentos, más que una sola ambición, una sola y gran ambición personal: que de mi se diga, cuando se escriba el capítulo maravilloso que la historia dedicará seguramente a Perón, que hubo al lado de Perón una mujer que se dedicó a llevar al Presidente las esperanzas del pueblo, y que, a esa mujer, el pueblo la llamaba cariñosamente 'Evita'. Eso es lo que quiero ser.

domingo, 18 de marzo de 2012

18 de marzo: Día del trabajador telefónico


Hoy 18 de marzo se celebra el día del telefónico, en conmemoración al homónimo día de 1948 cuando el General Juan Domingo Perón nacionalizó la prestación del servicio en el territorio nacional.



Nos proponemos contar, resumidamente, la historia de la telefonía en el país, haciendo hincapié en la nacionalización de este servicio que tuvo lugar bajo la presidencia de Juan Domingo Perón.


 Los comienzos

La primera comunicación telefónica se obtuvo en el año 1876 en Estados Unidos, en la ciudad de Boston. Dos años después, en nuestro país, se realizaron los primeros ensayos de comunicación telefónica con aparatos construidos en Buenos Aires.

La explotación del servicio con carácter permanente y comercial se inició en el año 1881 cuando en la ciudad de Buenos Aires se concedieron las primeras autorizaciones para la instalación de teléfonos a tres empresas extranjeras –dos europeas y una norteamericana. El primer teléfono fue instalado en la residencia particular del entonces Ministro del Interior Dr. Bernardo de Irigoyen; el segundo en la residencia del Presidente de la Nación Julio A. Roca; y el tercero en la casa del Presidente de la Municipalidad Marcelo T. de Alvear. Hubo que esperar hasta 1929 para conseguir el primer enlace telefónico entre Argentina y Europa.

En la historia de la telefonía fija en la Argentina se distinguen tres momentos claves: el primero, promediando el siglo XX, marcado por el ingreso del Estado en el mercado de la telefonía como el principal proveedor del servicio; el segundo momento determinado por la privatización del servicio hacia 1990; y el tercero, a finales de siglo, caracterizado por la apertura total del mercado de telecomunicaciones.


 La Administración Estatal

Perón y los telefónicos

El 18 de marzo de 1948, Perón firma los convenios que incorporan a los teléfonos al patrimonio del Estado, a través de la EMTA (Empresa Mixta Telefónica Argentina), que un año más tarde sería reemplazada por Teléfonos del Estado, luego de que el gobierno peronista constatara el nulo interés de los empresarios de invertir en el negocio. Es un momento cumbre en la historia de la telefonía y del devenir de los trabajadores. Será, además, el inicio de la etapa más extraordinaria de la telefonía argentina: en pocos años, Argentina se consolidará como un líder absoluto en América Latina en prestación del servicio telefónico.

Desde entonces, el gremio telefónico comienza su recuperación. El 20 de abril de 1950 se crea la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (FOETRA), que obtiene la personería gremial el 16 de junio de ese año. La normalización de las organizaciones gremiales telefónicas se completa con la elección del primer Consejo Directivo Central de FOETRA, que tenía a Jesús Arias como presidente, a Oscar Cheroni como vice y a Raúl Carou como secretario. Con la caída de Perón, se producen cambios dramáticos para el gremio y para la empresa.


Creación de ENTEL y la resistencia peronista

En enero de 1956, la Revolución Libertadora crea la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTel). Los dirigentes telefónicos de extracción peronista son perseguidos y encarcelados y el sindicato queda en manos de militantes de izquierda aliados de la dictadura. Sin embargo, la resistencia peronista comienza a organizarse y en 1957, el gremio telefónico vive una de las páginas más gloriosas de su historia. Contra todas las dificultades, lleva adelante una huelga por mejoras salariales que conmueve al país y promueve la participación de otros sindicatos. Los trabajadores telefónicos son reprimidos y el sindicato pierde su personería gremial.

Aún así, los trabajadores continúan su lucha y, pese a que finalmente terminan las acciones por la presión del gobierno, dejan claro que –aun en un tiempo en el que los trabajadores se enfrentaban a un gobierno enemigo de sus aspiraciones- era posible plantear un escenario de enfrentamiento y lucha por los derechos obreros. En 1958, comienza la normalización del sindicato, que se va a perfilar, desde entonces, como una organización de claro perfil combativo. Asimismo, se crea FOETRA Buenos Aires, que comienza a tener un rol protagónico en las luchas telefónicas. Juan José Jonch, Agustín Cuello, Allan Díaz y Héctor Mango son algunos de los referentes de diez años de lucha en varios frentes. Por un lado, contra las dictaduras y los sucesivos intentos de romper la unidad del sindicato a través de organizaciones pretendidamente gremiales, manejadas por la patronal y destinadas a minar el espíritu de lucha de los trabajadores. Por el otro, son los trabajadores telefónicos protagonistas en el esfuerzo por conseguir el regreso de Perón y en los enfrentamientos internos de la CGT.


 Privatización del Servicio Básico Telefónico

En 1989 inició el proceso de privatización de ENTEL, en un contexto de creciente demanda de servicios de telecomunicaciones y de necesidad de desarrollo de infraestructura e inversiones. Ese año el Presidente Carlos Menem intervino la empresa, mientras que el Congreso Nacional, a través de la Ley de Reforma del Estado (Nº 23.696), la declaró sujeta a concesión y a privatización.

Después de más de 60 años de administración privada y extranjera y 44 años de administración estatal, en 1990 la red de telecomunicaciones volvió a estar en la órbita del sector privado.

A través del Decreto 62/90 se llamó a Concurso Público Internacional para la privatización del servicio público de telecomunicaciones. Para ello, se dividió la red telefónica en dos áreas geográficas: norte y sur. Como resultado de la licitación, en noviembre de 1990, se adjudicó la zona sur a la española Telefónica y la zona norte a Telecom de Francia, en sociedad con la STET de Italia, operadoras estatales en sus respectivos países de origen. Los contratos concedieron licencias que implicaban un permiso exclusivo para prestar el SBT por el período de siete años, prorrogable por tres años más condicionados al cumplimiento de determinadas metas del pliego de condiciones (metas de inversiones, de instalación de líneas y teléfonos públicos, de reducción del precio de conexión y de los tiempos de demora en la reparación de averías, digitalización de la red, entre otras).

Los servicios excluidos de la telefonía básica, como la telefonía celular y la transmisión de datos, se ofrecerían bajo licencias a través del procedimiento de oferta pública competitiva. Además se permitió la continuidad de la prestación de servicios telefónicos de alrededor de 300 Operadores Independientes -en la mayoría de los casos de pequeñas y medianas cooperativas- que brindaban dichos servicios en forma independiente y que por tanto no fueron objeto de la privatización.

 Situación actual

El período de exclusividad finalizó en noviembre de 2000 cuando, mediante el Decreto 764/2000, se estableció un nuevo marco regulatorio para la prestación de los servicios de telecomunicaciones.

Desde entonces el SBT es brindado por tres tipos de prestadores: Prestadores Históricos (Telecom y Telefónica), Operadores Independientes (cooperativas locales y municipios que brindaban el servicio desde antes de su privatización) y los Prestadores Entrantes (empresas y cooperativas que comenzaron a prestar el servicio una vez finalizado el período de exclusividad).




Si bien no se vislubra por éstos momentos una intención de nacionalizar el servicio de las telecomunicaciones, manifestamos nuestro deseo de que en un futuro se debata el tema y se lleve a cabo la estatización del servicio.