martes, 20 de marzo de 2012

Informate: La reforma de la carta orgánica del BCRA

La presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, explicará hoy en el Senado los detalles del proyecto de reforma de la Carta Orgánica de la entidad. La funcionaria asistirá a una reunión conjunta de las comisiones de Presupuesto y Hacienda de la Cámara Alta. La iniciativa ya cuenta con media sanción de Diputados y el objetivo del Frente para la Victoria es obtener un dictamen que habilite el tratamiento en el recinto mañana o el jueves sobre tablas. La reforma, que multiplica los objetivos del BCRA, potencia sus herramientas para intervenir en el mercado crediticio y amplía el perímetro regulatorio de la entidad.


Se busca que el BCRA además de velar por el control de la inflación, el organismo deberá dirigir sus políticas hacia el impulso del empleo, el desarrollo económico con equidad social y la estabilidad financiera. Mañana la titular del BCRA detallará ante los senadores las principales modificaciones que introduce el proyecto como la eliminación de la necesidad de mantener una relación directa entre las reservas y la cantidad de dinero y depósitos de la economía. Ese parámetro será reemplazado por otro que responda al actual modelo macroeconómico. Dependiendo de la fórmula que se elija, será posible o no acceder a las reservas para pagar deuda externa.

La iniciativa recibió media sanción el miércoles pasado. El FpV y sus aliados consiguieron 142 votos afirmativos contra 84 votos negativos del PRO, la UCR, Coalición Cívica, FAP y el peronismo disidente. La reforma también potencia la capacidad de financiamiento del BCRA al Tesoro nacional y permite transferir 45 mil millones de dólares adicionales a los 17 mil millones que está habilitado para enviar este año.

El proyecto de Reforma de la Carta Orgánica del BCRA
Recordemos primero de qué trata el proyecto:

El proyecto que modifica la Carta Orgánica del Banco Central otorga mayores funciones a esa entidad, como las de promoción de la economía real y una mayor regulación a las entidades financieras.
El texto original enviado por el Poder Ejecutivo el 1 de marzo y anunciado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, recibió una serie de modificaciones, en el marco de un plenario de comisiones realizado la semana pasada en la cámara baja.

El proyecto, que consta de 24 artículos, establece que se pasaría de un Banco Central que hasta hoy formalmente tiene mandato único -el de preservar el valor de la moneda-, a uno con triple mandato, en el que se incorporan la estabilidad financiera y el desarrollo económico con equidad social, acorde con el nuevo modelo económico y a las nuevas tendencias internacionales.
En el texto se faculta expresamente al Central a regular y orientar el crédito -recupera su rol histórico previo a la Convertibilidad- a través de las instituciones de sistema financiero, para promover la inversión productiva de largo plazo.


El kirchnerismo mantuvo el texto del dictamen de mayoría con las modificaciones aprobadas durante el debate en comisión y sólo realizó un cambio de redacción técnica a último momento en el artículo 11, que modifica el 20 de la Carta Orgánica del BCRA, a propuesta del diputado del FPV, Roberto Feletti.
El artículo 20 permite al banco hacer adelantos transitorios al gobierno nacional de "hasta un 20 por ciento de la base monetaria, con carácter excepcional, por un plazo de 18 meses".
De esta manera, se precisó que "con carácter excepcional y si la situación o las perspectivas de la economía nacional o internacional así lo justificara, podrán otorgarse adelantos transitorios, por una suma adicional equivalente a, como máximo, el 10 por ciento de los recursos en efectivo que el gobierno nacional haya obtenido en los últimos 12 meses".
Esa facultad "excepcional podrá ejercerse durante un plazo máximo de 18 meses. Cumplido ese plazo, el Banco Central no podrá otorgar al Gobierno nacional adelantos que incrementen este último concepto".

Entre las modificaciones incorporadas en el debate en comisión al texto original, se incluyó en el artículo tres a la promoción del "empleo" como una de las nuevas finalidades de la entidad, además de bregar por la "estabilidad monetaria, financiera y el desarrollo económico con equidad social".
"Regular la cantidad de dinero, las tasas de interés y regular y orientar el crédito", establece el inciso B del artículo 4 de la propuesta, en la que además se fijaron modificaciones a otros tres incisos del punto 14.
Uno de ellos autoriza al Central a la "apertura de sucursales y otras dependencias de entidades financieras y los proyectos de fusión de estas, propendiendo a ampliar la cobertura geográfica del sistema, atender las zonas con menor potencial económico y menor densidad poblacional y promover el acceso universal de los usuarios a los servicios financieros".

Por otro lado, el inciso R del artículo 14 habilita a la entidad a "regular las condiciones de crédito en términos de riesgo, plazos, tasas de interés, comisiones y cargos de cualquier naturaleza, como orientar su destino por medio de exigencias de reservas, encajes diferenciales u otros medios apropiados".
De igual forma, el inciso W de ese mismo punto hace referencia a la potestad del BCRA de "establecer políticas diferenciadas orientadas a las pequeñas y medianas empresas y las economías regionales".

Por otra parte, el artículo 42 establece que "incumbe al banco, además, compilar y publicar regularmente las estadísticas monetarias, financieras, cambiarias y crediticias".


Diez claves para entender el nuevo régimen monetario
A partir del proyecto elcronista.com.ar hace un resumen de las preguntas más frecuentes y útiles para entender este cambio:


1) ¿Qué cambios se introducen en la ley de Convertibilidad?
Se derogan dos artículos de la ley de Convertibilidad y se modifica uno. Se elimina el artículo que estipula que las reservas del Banco Central deben respaldar el 100% de la base monetaria (al tipo de cambio vigente). Es decir, ya no deben respaldar totalmente el monto de billetes y monedas (pesos) emitidos por el organismo monetario.

2) ¿Qué implicancias tiene esta modificación?
Varias. La principal es que se van a poder utilizar las reservas del Banco Central para pagar deuda del Gobierno. En la práctica implica que todas las reservas en adelante van a poder ser consideradas como reservas “de libre disponibilidad”. Esta era una modificación que se esperaba, dado que en el segundo semestre del año el Gobierno debe afrontar fuertes vencimientos de deuda, en particular para cancelar el pago del cupón PBI (en diciembre, u$s 2.500 millones) y el título público denominado Boden 2012 (en agosto, u$s 2.300 millones). Y dado el freno en el crecimiento de las reservas (producto de la fuga de capitales) y el aumento de la base monetaria (consecuencia de la emisión de circulante), las reservas de libre disponibilidad (o excedentes) hoy ya eran cero.

3) ¿Habrá algún nivel mínimo de reservas?
El proyecto de ley que será enviado al Congreso consigna que el directorio del Central determinará un nivel de reservas mínimas que se consideran adecuado para asegurar la estabilidad de precios, monetaria y cambiario.

4) ¿Podrá utilizar el Gobierno las reservas para otros fines, por ejemplo adquirir acciones de YPF?
En principio, no. El proyecto de ley estipula que sólo se podrán utilizar para pagar deuda. Ergo, no podría utilizarse para otros fines, por ejemplo adquirir acciones de YPF. De todas formas, el hecho de que el Central pueda cubrir en adelante buena parte de los vencimientos de deuda del Tesoro nacional, implica que al Gobierno le podría quedar un ahorro significativo para aplicar a diversos fines.

5) ¿Será posible usar las reservas para pagar al Club de París?
En línea con la respuesta anterior, en principio no habría impedimento para destinar, si así lo dispone el Gobierno, una parte de las reservas a cancelar parcial o totalmente los u$s 5.900 millones en default con el Club de París.

6) ¿Estos cambios pueden tener efecto sobre la cotización del dólar?
Dependerá de las expectativas que genere el Gobierno y la instrumentación de la medida. La relación que regía entre las reservas y la base monetaria había quedado como un resabio de la convertibilidad, pero en cierta manera constituía un respaldo. Mientras el nivel de reservas sea adecuado y luzca razonable para sostener el circulante, no debería modificarse sustancialmente la cotización del peso frente al dólar (u otras monedas) hoy en $ 4,36 por dólar. Las reservas actualmente llegan a los u$s 46.700 millones mientras que la base monetaria (pesos emitidos) suma unos $ 205.500 millones (o u$s 47.000 millones). Esto refleja un tipo de cambio en torno a $ 4,40 por dólar (dividiendo la base monetaria por las reservas). En adelante la clave, en buena medida, pasará porque el mercado continúe con la percepción de que el nivel de reservas del Central le permite a este manipular el tipo de cambio con fluidez y estar protegido ante algún shock externo o interno que genera una mayor demanda divisas.

7) ¿Las modificaciones anunciadas prudente tener impacto sobre la cotización de los bonos?
Ayer el cupón PBI subió más de 4% y el Boden 1,5%. La primera lectura (acertada) del mercado es que el hecho de que el Gobierno pueda disponer de un abultado monto de reservas del Central para abonar los vencimientos de deuda asegura el cobro de estos papeles. Ergo, si el riesgo cae su precio aumenta. Pero bajo una óptica de mediano y largo plazo, habrá que monitorear que el uso de las reservas sea prudente. Dado que se trata básicamente de un stock, no un flujo. En consecuencia, lo que se utiliza este año de reservas para pagar deuda, no necesariamente va a estar disponible el próximo año. Dependerá del desarrollo del mercado cambiario.

8) ¿El Banco Central seguirá teniendo como objetivo defender el valor de la moneda?
Sí. Pero además se le agregan otros objetivos. Se pasa del objetivo único de preservar el valor de la moneda a un triple mandato, donde se incorporan la estabilidad financiera (objetivo que muchos países han incorporado explícitamente luego de los nocivos efectos de la crisis financiera) y el desarrollo económico con equidad social, que también está incluido en la normativa de numerosos países tales como EE.UU., Inglaterra y Canadá.

9) ¿Influyó la crisis europea en esta nueva normativa?
En parte. El ejemplo a evitar para muchos países es el Banco Central Europeo, una entidad tildada de excesivamente ortodoxa (heredera del BundesBank alemán) demasiado preocupada por la inflación, que inclusive llegó a subir la tasa de interés en Europa cuando este continente estaba al borde de la recesión.

10) ¿Las modificaciones tendrán algún efecto sobre el crédito bancario?
En adelante, el Banco Central tendrá una injerencia directa y significativa sobre el crédito a proyectos productivos que otorguen los bancos comerciales. El proyecto faculta al Central a regular y a orientar el crédito productivo de largo plazo. El Central podrá otorgar adelantos a los bancos para que estos a su vez otorguen préstamos de largo plazo para la inversión. Y podrá regular las condiciones de ese crédito. Es decir, plazos, montos, tasas de interés, comisiones y recargos.

El paso de la reforma por diputados
Recordemos también el paso de la reforma por la Cámara de Diputados:

La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados. Fueron 142 los legisladores que respaldaron la iniciativa enviada por la presidenta Cristina Fernández, en tanto que 84 lo hicieron en contra y diez se abstuvieron.
El oficialismo mantuvo el texto del dictamen de mayoría con las modificaciones aprobadas en comisión, pero realizó un cambio de  último momento en el artículo 11, que modifica el 20 de la Carta Orgánica, propuesto por el diputado  Roberto Feletti.

El artículo 20 permite al Central realizar adelantos transitorios al gobierno nacional de “hasta un 20% de la base monetaria, con carácter excepcional, por un plazo de 18 meses”.
En la nueva redacción se incluyó que “con carácter excepcional y si la situación o las perspectivas de la economía nacional o internacional así lo justificara, podrán otorgarse adelantos transitorios, por una suma adicional equivalente a, como máximo, el 10% de los recursos en efectivo que el gobierno nacional haya obtenido en los últimos 12 meses”.
A pesar de que varios lo negaran, el debate tuvo un alto contenido ideológico entre los que quedaron anclados en el viejo paradigma neoliberal, al negarse a que la entidad financiera pueda intervenir en la regulación de los bancos y promover la producción y el desarrollo.
Queremos un Banco Central que deje de ser espectador en el mundo financiero y que promueva el desarrollo productivo y no tanto al consumo como hace el sistema financiero privado”, afirmó el presidente del bloque oficialista, Agustín Rossi.

Durante casi diez horas, tanto la oposición como el oficialismo cruzaron sus miradas políticas sobre cuál deber ser el rol del Central en los tiempos que corren. Los bloques opositores se mantuvieron en su tesis de que no es necesario modificar el objetivo de la entidad  rectora de la política monetaria, esto es sólo preservar la moneda. Pero para ello utilizaron la estrategia de afirmar que la reforma propuesta no es mala en sí misma pero sí en sus intenciones: “La reforma sólo busca que el gobierno pueda financiar su déficit con más inflación”, indicó el radical Oscar Aguad.

El primero en defender el proyecto fue el titular de la Comisión de Finanzas, Carlos Heller (Nuevo Encuentro), quien aseguró que lo que se busca es “eliminar los resabios de la Convertibilidad y mantener las políticas de expansión de la producción y el empleo”. Es más, el legislador sostuvo que a partir de la sanción de la norma, se transformará “la estructura jurídica de un Banco Central que recupera su rol y su actividad, y se convierte en una herramienta clave para un modelo situado en las antípodas de la época neoliberal”.

Otro de los fuertes argumentos a favor del proyecto lo expresó el presidente de la comisión de Presupuesto, Roberto Feletti, quien señaló que “es un paso adelante en la perspectiva de consolidar la autonomía de Argentina en un mundo globalizado”.
Feletti le respondió a la tesis de la oposición de que se busca favorecer el uso discrecional de las reservas. Les recordó que “este fue el único gobierno que cuidó las reservas para que no se las fuguen los grupos económicos más concentrados”.

El diputado de la Coalición Cívica Alfonso Prat-Gay prácticamente concentró su crítica en la modificación del artículo 20 de la Carta Orgánica, que permite ampliar “excepcionalmente” el límite para los adelantos al Tesoro. Esto, para el legislador, tendrá efectos inflacionarios. Eduardo Amadeo, del Frente Peronista, indicó que uno de los principales problemas que afronta la Argentina es “el cortoplacismo y la falta de crédito”, mientras que sobre el proyecto del PEN precisó que “aumenta la posibilidad de inestabilidad del país”.

A su turno, el jefe del bloque del PRO, Federico Pinedo, apuntó que la reforma propuesta por el oficialismo va en contra del pensamiento económico de Néstor Kirchner, del que señaló que “tenía dos normas”, una de las cuales era “no gastar más de lo que se tiene y no generar desconfianza al sistema productivo y financiero de la Argentina”.

Agustín Rossi cerró el momento de los discursos previo a la votación. El jefe de los legisladores del FPV desnudó la estrategia opositora al sostener que la negativa a respaldar el cambio de la Carta Orgánica esconde la concepción de Estado y, por ende, del funcionamiento del Banco Central. Consideró que la entidad “debe estar articulada con la política económica”. Se preguntó además, cuál es el problema de que el Central le preste plata al Estado: “¿Es bueno o malo el Estado, lo fundimos o lo promovemos?”, insistió con preguntas, y respondió que los que consideran que es malo que el Central asista al Estado, lo que en realidad plantean es que “el gobierno entonces debe salir a endeudarse o gastar menos. La única posibilidad de que gaste menos es con ajuste. ¿Eso quieren? Espero que no”, dijo antes de que se votara.

Algunas opiniones más sobre el proyecto
La reforma del Central y el Proyecto Nacional, por Juan Pedro Chrestya
La presidenta Cristina Fernández anunció en el discurso de apertura de la Asamblea Legislativa el envío de un Proyecto de Ley que reforma  la Carta Orgánica del BCRA  y  la Ley de Convertibilidad. Esta reforma es considerada con razón como la principal reforma financiera de la era Kirchnerista, dado que no sólo cambia el rol del Banco Central en la economía y la política económica sino que elimina los últimos resabios de la Convertibilidad, la cual luego de haber estallado en 2001 permanece aún vigente en forma residual en términos legales y monetarios (leer completo).

Otro Banco..., por Bruno Susani
En una economía que se encuentra en una fase ascendente como es el caso de la economía argentina, la política a realizar es la de una baja de la tasa de interés y del tipo de cambio. Esto si las autoridades desean impulsar la inversión y obrar en aras de un proceso de redistribución del ingreso, como quedó claro en el funcionamiento del modelo de Mundell, y ése es el rol del Banco Central (leer completo).

El proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, por Alejandro Vanoli
“No hay ninguna razón por la cual un banco central, que acumula reservas, no pueda usarlas con fines adecuados”. El audio de la entrevista acá.

La reforma del BCRA reorienta el crédito para la producción, por Guillermo Gómez Galizia
El presidente de la Confederación General Económica (CGE), Guillermo Gómez Galizia, dijo a Radio América que la iniciativa es una "gran decisión para el país". En tanto, varios analistas destacan la posibilidad que tendrá el organismo rector del sistema financiero argentino de redirigir el crédito para las pymes y para el sector productivo en general (leer completo).

Sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, por Fernando del Corro
Cuando se están por cumplir 77 años de la creación del Banco Central de la República Argentina durante el gobierno de Agustín P. Justo, el Congreso de la Nación se encuentra en pleno proceso de discusión sobre las características y facultades que debe tener el mismo y en el cual confrontan los intereses de los sectores del poder financiero a través de sus voceros políticos y aquellos otros, que diferencias mediante, aspiran a que el estado tenga un real poder sobre el manejo del dinero y las reservas públicas (leer completo).

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